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El primer ministro japonés, Shinzo Abe, considera que no es posible dialogar con Corea del Norte sin que el país asiático se comprometa primero a abandonar su programa nuclear, según reveló en una entrevista publicada hoy en el diario Nikkei.

"Japón, Estados Unidos y Corea del Sur están de acuerdo en que el diálogo (con Pyongyang) sólo será posible después de comprometerse" con una desnuclearización "perfecta, verificable e irreversible, y empiece a adoptar medidas concretas hacia ese compromiso", dijo Abe.

El jefe del Ejecutivo japonés cree que "no tiene mucho sentido buscar el diálogo por el simple hecho de dialogar", si no que debe "estar dirigido a cambiar las políticas de Corea del Norte", y que la comunidad internacional "debe presionar" al país asiático "hasta que se comprometa a abandonar su programa de armas nucleares".

En este sentido, Abe alabó la celeridad del Consejo de Seguridad de la ONU a la hora de adoptar nuevas sanciones de forma unánime y aseguró que "Corea del Norte sólo cambiará sus políticas cuando la comunidad internacional demuestre su determinación mediante la implementación de la resolución".

Durante la entrevista con Nikkei, el jefe del Gobierno japonés aseguró que Tokio no tiene intención de reconocer a Pyongyang como potencia nuclear y que hacerlo sería "dar un paso equivocado".

El régimen liderado por Kim Jong-un ha solicitado en repetidas ocasiones el reconocimiento de su país como potencia nuclear.

Abe considera que esto significaría "tratarlo como a un igual" a otras potencias atómicas, y que una vez hecho "no habrá nada que detenga a otros países para que reclamen el mismo estatus, lo que aumentaría en gran medida el riesgo de la proliferación nuclear".

Además, el primer ministro japonés habló sobre la necesidad de fortalecer la defensa de su país, dado que "el entorno de seguridad que rodea a Japón se está volviendo muy hostil" y dijo los gastos en esta materia "se discutirán en ese contexto".

El ministerio nipón de Defensa solicitó a finales de agosto un presupuesto récord para 2018 de 5,26 billones de yenes (unos 39.900 millones de euros), un 2,5 % más que en 2017, alegando la creciente amenaza norcoreana y el auge militar de China en el Pacífico.

Al ser preguntado sobre la posibilidad de que Japón adquiera capacidades ofensivas, Abe declaró que el país "confía en Estados Unidos para esas capacidades" y que Japón mantendrá su doctrina de no agresión y "nunca llevará a cabo un ataque preventivo".