EFEParís

La Justicia francesa absolvió este jueves al ex primer ministro francés Édouard Balladur, que había sido juzgado por la financiación ilegal de su campaña en 1995, pero condenó al que fue su ministro de Defensa, François Léotard, a dos años de cárcel exentos de cumplimiento.

El Tribunal de Justicia de la República, competente para juzgar a los miembros del Gobierno por hechos referidos al ejercicio de sus funciones, también impuso a Léotard una multa de 100.000 euros.

Los dos habían sido encausados por haber conseguido comisiones por la venta de armas a Arabia Saudí y Pakistán en 1994, un dinero que supuestamente se dedicó a la financiación de la campaña presidencial de Balladur en 1995, en la que quedó descalificado en la primera ronda.

Félix de Belloy, abogado del que fuera primer ministro entre 1993 y 1995, destacó hoy que el dictamen pone fin a 25 años de "calumnias".

En su sentencia, los jueces consideran que no hay pruebas de que Balladur (que tiene ahora 91 años) diera consignas para organizar una red de intermediarios para obtener comisiones en esos contratos con empresas francesas del sector de la defensa.

Tampoco de que tuviera conocimiento de que una parte del dinero que sirvió para su candidatura se había conseguido ilegalmente.

Sin embargo, estiman que Léotard (78 años) sí que tuvo un papel activo en el cobro y el desvío de comisiones hacia la financiación política y por eso lo condenan en tanto que cómplice de un delito de apropiación indebida.

La Fiscalía, en el juicio que finalizó a comienzos de febrero, sí que había defendido la responsabilidad de Balladur en la gestión de las comisiones ilegales y había concluido que estaba necesariamente al corriente del origen ilícito de los fondos que alimentaron su campaña electoral.

Se da la circunstancia de que en aquella época el portavoz de Balladur como candidato era su ministro de Hacienda, Nicolas Sarkozy, que en 2007 lograría ganar las presidenciales.

Entonces estaba permitido el pago de comisiones a intermediarios para obtener contratos en el extranjero. De acuerdo con la acusación, una parte de ese dinero (10,25 millones de francos, cerca de 2 millones de euros) volvió a Francia y fue a parar a la cuenta de campaña de Balladur.

Las presidenciales de 1995 las ganó su gran rival en la derecha, Jacques Chirac, que una vez en el Elíseo prohibió esa práctica del pago de comisiones para ganar contratos fuera de Francia.

La Justifica francesa está investigando una posible derivación del caso por el que ha sido juzgado Balladur por un atentado en 2002 en Karachi, en Pakistán, en que fueron asesinadas 15 personas, entre ellas once franceses.

Una bomba estalló al paso de un autobús que transportaba a empleados del astillero militar de Cherburgo (Francia) desplazados a ese país para participar en la construcción de los submarinos vendidos en los controvertidos contratos.

El atentado no fue reivindicado ni siquiera por Al Qaeda, entonces muy activa en Pakistán, y hay sospechas de que fuera resultado de una venganza de responsables paquistaníes por no haber recibido parte de las comisiones prometidas.