EFEAdís Abeba

La principal figura opositora en la política etíope, el magnate y activista oromo Jawar Mohammed, fue acusado este sábado, junto a otros 23 sospechosos, de delitos relacionados con el terrorismo, informó la Oficina del fiscal general.

En un comunicado divulgado hoy, el fiscal general etíope alega también incitación a la violencia, así como otras actividades delictivas, relacionadas con la grave violencia que estalló el pasado julio en la capital y la región de Oromia tras el asesinato del cantante oromo, Hachalu Hundessa.

El asesinato de Hachalu provocó protestas entre los oromo, la mayor etnia de Etiopía, además de una espiral de choques interétnicos que fueron sofocados por una dura represión policial, con un saldo de más de 200 muertos, según cifras policiales.

Jawar, muy crítico con algunas políticas del progresista primer ministro Abiy Ahmed, fue uno de los más de 9.000 detenidos en posteriores arrestos masivos, en los que también fue arrestado el dirigente del opositor Congreso Federalista Oromo (OFC) Bekele Gerba, acusado hoy de los mismos cargos.

Las manifestaciones de julio ya reflejaron el creciente malestar que muchos oromos -etnia tradicionalmente marginada del poder en Etiopía- sienten hacia la gestión de Abiy, una inestabilidad que podría aumentar con la comparecencia judicial de Jawar y Bekele prevista para el próximo día 21.

El ascenso a la jefatura del Gobierno de Abiy, primer líder oromo de Etiopía, puso fin a décadas de privilegio y poder de la minoría tigray -que integra una de las nueve regiones étnicas semiautónomas en las que está divida el país-, pero aumentó los recelos entre los oromos nacionalistas que anhelaban ciertos beneficios.

El pasado 3 de julio, el propio Abiy -impulsor de reformas democráticas como la amnistía a miles de presos políticos o la legalización de partidos opositores- aseguró que el asesinato de Hachalu y las subsiguientes protestas violentas solo buscaban "encender una guerra civil".

En 2019 Abiy fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por terminar con un conflicto fronterizo de dos décadas que enfrentó militarmente a Etiopía y Eritrea.