EFEKabul

Un atentado armado de los talibanes acabó hoy con buena parte de la cúpula del Gobierno de la provincia meridional afgana de Kandahar, cuna del movimiento insurgente, a dos días de las elecciones parlamentarias del 20 de octubre en el país.

En la acción, perpetrada por un guardaespaldas del gobernador, fallecieron el jefe de la Policía de Kandahar, general Abdul Raziq; el jefe de la inteligencia, Mumin Hussainkhil, y un periodista, mientras que el comandante de la OTAN, teniente general Austin "Scott" Miller, salió ileso.

Además, resultaron heridas seis personas, entre ellas el propio gobernador provincial, Zalmai Wisa, y el comandante de la Zona Policial 404 Maiwand (sur de Afganistán), Nabi Elham, informó en rueda de prensa el viceministro de Interior afgano, Akhtar Muhammad Ibrahimi.

Sobre las 15.30, hora local (11.00 GMT), cuando varias autoridades afganas y de la OTAN que acababan de participar en una reunión se dirigían hacia el helipuerto del complejo, el atacante "infiltrado" abrió primero fuego contra Raziq.

En la última década, Raziq, el jefe policial más influyente en el sur de Afganistán, pasó por varios cargos en las filas de las fuerzas de seguridad, principalmente como jefe de la Policía Fronteriza de Kandahar y jefe policial provincial.

Considerado clave en la lucha contra los talibanes en la conflictiva provincia, no sólo gozaba de influencia en Kandahar, si no que en muchas ocasiones era desplegado en las vecinas Uruzgan, Zabul o Helmand cuando los problemas de seguridad lo requerían.

Raziq, que sobrevivió en los últimos años a cerca de una veintena de ataques suicidas, atentados armados y detonaciones de artefactos explosivos improvisados (IED, en inglés), fue acusado de torturar a sus prisioneros y organizaciones humanitarias pidieron su dimisión en diversas ocasiones.

Además del jefe policial y director provincial de la principal agencia de inteligencia, el Directorio Nacional de Seguridad (NDS, en inglés), pereció en la acción el reportero Salim, que estaba cubriendo la reunión para la cadena Kandahar State TV, informó la ONG por los derechos de los periodistas Nai en un comunicado.

Los heridos son dos estadounidenses, un contratistas de la OTAN de nacionalidad desconocida, el gobernador, el alto mando policial para el sur de Afganistán y el portavoz del gobernador de Kandahar, Aziz Ahmad Azizi.

El portavoz de las tropas estadounidenses en el país, coronel Dave Butler, confirmó en su cuenta de Twitter que entre los heridos están un soldado y un civil estadounidenses y contratista aliado.

Por su parte, la misión de la OTAN en Afganistán, Apoyo Decidido, dijo en la misma red social que Miller salió ileso, al tiempo que insistió en que, de acuerdo con la información inicial, se trató de una acción de "afganos contra afganos".

Este es el segundo intento de acabar con las autoridades de Kandahar en apenas dos años.

A principios de 2017, un ataque contra el complejo del gobernador de Kandahar causó la muerte de doce personas, entre ellas cinco diplomáticos y el embajador de Emiratos Árabes Unidos (EAU) en Kabul, Yumaa Mohamed Abdalá al Kaabi, que falleció semanas después a causa de sus heridas.

Entre los heridos en la acción, de la que los talibanes se desvincularon a pesar de las acusaciones de las autoridades afganas, estuvo el entonces gobernador de la provincia, Homayoon Azizi.

Tras la matanza de hoy, el presidente afgano, Ashraf Ghani, afirmó en un discurso a la nación que están evaluando la situación en la provincia y esta noche llegarán varios comandos para controlar la seguridad en la región.

"Aseguro a todos nuestros ciudadanos, particularmente a la gente de Kandahar, que la situación retornará a la normalidad muy pronto", concluyó el dirigente.

En un encuentro de emergencia, Ghani nombró esta tarde una delegación encabezada por el jefe del NDS, Masoum Stanekzai, para realizar una investigación "exhaustiva" del atentado y responder a la actual situación en Kandahar, en "calma" y bajo "control", según aseveró en rueda de prensa el jefe del Ejército, Sharif Yaftali.

El ataque de hoy se produce a 48 horas de que se celebren comicios parlamentarios en el país, tras tres años de retrasos y un proceso que los talibanes han llamado a boicotear.

En los últimos meses, Afganistán ha sufrido decenas de ataques contra objetivos electorales, como trabajadores involucrados en el proceso, candidatos y electores.

Baber Khan Sahel