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La postsoviética Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), que es liderada por Rusia, se ofrecióeste lunes a cooperar con la OTAN para rebajar la tensión ante la creciente militarización de la región eurasiática.

"Reconociendo su responsabilidad a la hora de garantizar una paz sólida en la región eurasiática, subrayamos la importancia de rebajar la tensión en el continente y confirmamos la disposición a entablar una cooperación práctica con la OTAN", señala la declaración final.

Tras una cumbre en el Kremlin después de 20 años de existencia, la OTSC alerta de que las relaciones internacionales se caracterizan cada vez más por un "agravamiento de la tensión".

La declaración alerta de la tendencia a la injerencia militar para el arreglo de las crisis, la aplicación selectiva de los principios del derecho internacional y el uso de sanciones unilaterales.

También muestra su preocupación por la situación en Afganistán y en otras fronteras exteriores de los países miembros: Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Armenia, Kirguistán y Tayikistán.

"Expresamos nuestra disposición a garantizar la seguridad de las fronteras de la zona de responsabilidad de la OTSC", señala la declaración.

El presidente ruso, Vladímir Putin, llamó en su intervención a suministrar armamento moderno a las fuerzas de los países miembros y adelantó que varios ejercicios militares conjuntos se celebrarán en la segunda mitad del año en Asia Central.

También destacó "el potencial pacificador" de la alianza postsoviética como quedó de manifiesto en enero pasado con el despliegue de un contingente de paz en Kazajistán para sofocar los disturbios que estallaron en el mayor país centroasiático.

Seguidamente, el secretario general de la OTSC, Stanislav Zas, aseguró en rueda de prensa que la región se encuentra "al borde de una mayor militarización de la región de Europa del Este", de lo que culpó a la OTAN por el aumento del gasto militar y el incremento del número de tropas desplegadas cerca de las fronteras de los países del espacio postsoviético.

Y pronosticó un aumento de la tensión en el norte de Europa debido a la inminente ampliación aliada hacia Finlandia y Suecia.

Al respecto, Putin aseguró que la ampliación de la OTAN a Finlandia y Suecia no es un problema para Rusia, pero sí lo será si incluye el despliegue de armamento en territorio de esos países.

"La OTAN es utilizada como instrumento de la política exterior, en esencia, de un sólo país, de manera insistente, con maestría y muy agresivamente", denunció.

En su opinión, "todo esto deteriora la ya de por sí complicada situación internacional en el ámbito de la seguridad".

"Además de esa política de ampliación interminable, la Alianza Atlántica se sale del marcado de su vocación geográfica, de los márgenes de la región euroatlántica", señaló.

Moscú, que acusa a Helsinki de amenazar la seguridad de Europa al abrir un nuevo flanco aliado en el norte del continente, cortó el sábado el suministro de electricidad al país vecino supuestamente por problemas de impago.