EFEAnkara

El Gobierno turco ha rechazado la declaración del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que exige dar marcha atrás con los planes de apertura de Varosha, un barrio sellado de la ciudad de Famagusta, en la autoproclamada República del Norte de Chipre (RTNC, reconocida únicamente por Ankara).

"Rechazamos la declaración del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la segunda fase de la iniciativa de Varosha", anunciada por el presidente de la TRNC, Ersin Tatar, el pasado 20 de julio, reza un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía.

La nota, publicada en la noche del viernes, pocas horas después de que el Consejo de Seguridad condenara los anuncios de líderes turcos y turcochipriotas sobre la reapertura de Vanosha, defiende esa iniciativa asegurando que respeta el derecho internacional.

Para Ankara, tanto la decisión de la ONU como diversas "declaraciones de varios países" se basan "en la propaganda negra grecochipriota y en afirmaciones infundadas, como que Varosha no es territorio de la TRNC, o que la TRNC confiscará propiedades en ese lugar y llevará allí a colonos, violando los derechos de propiedad".

"Turquía aseguró que todas las decisiones tomadas por las autoridades de la TRNC respetan los derechos de propiedad y están en plena conformidad con el derecho internacional", indica el ministerio turco.

El pasado día 20, durante la celebración del aniversario de la ocupación turca del norte de Chipre en 1974, Tatar, en presencia del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que se abrirá un 3,5 % de Varosha, y que se dará prioridad a sus antiguos propietarios grecochipriotas a presentar demandas de devolución o indemnización.

En una declaración consensuada, el Consejo de Seguridad condenó esa iniciativa, que incluye el levantamiento del estatus de área militar de la zona, al considerar que viola las resoluciones adoptadas a lo largo de los años en la ONU.

Frente a ello, el Gobierno turco afirma, en el citado comunicado, que "Varosha forma parte de la TRNC" y que su estatuto como zona militar fue impuesto "como gesto de buena voluntad por las autoridades de la TRNC".

Cerrada durante décadas, Varosha es hoy una "ciudad fantasma", que ha dejado muy atrás su gran pasado como complejo turístico.

Según Ankara, no es cierto que haya sido "abierta a los asentamientos".

Tras la invasión turca en 1974 de la parte septentrional de Chipre, hubo un desplazamiento de cerca de 200.000 grecochipriotas hacia el sur y unos 60.000 turcochipriotas hacia el norte.

Las propiedades de los grecochipriotas expulsados fueron concedidas a turcochipriotas que habían sido desplazados del sur, a colonos traídos desde Turquía o a militares de los destacamentos desplegados.

En 1984, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución que prohíbe el asentamiento en Varosha de personas que no sean sus habitantes y pide la transferencia de esta área a la administración de la ONU.