EFETrípoli

Abdelkader al Hawaili, miembro destacado del Consejo de Estado, anunció hoy que la mesa de diálogo libio que debía iniciarse este jueves en Marruecos se ha pospuesto de forma indefinida, al parecer por un conflicto de agenda entre las partes.

La noticia del aplazamiento fue confirmada después por uno de los portavoces de la citada institución, próxima al Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en Trípoli, (GNA), Mohamed Abdel Nasser, quien afirmó que se mantienen, sin embargo, las consultas para intentar acordar una nueva fecha.

La reunión en la localidad turística marroquí de Bouznika debería haberse producido el domingo, pero se aplazó en el último momento al jueves debido oficialmente a "un conflicto de agenda" y extraoficialmente a un supuesto pulso dentro de las propias instituciones marroquíes sobre como abordar la cuestión libia.

Fuentes próximas al Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en Trípoli (GNA) se quejaron, asimismo, de un intento de interferir en el proceso por países de la región y otros estados implicados de forma directa en la guerra civil que sacude el país desde que el anterior proceso negociador auspiciado por la ONU en 2015 desencadenase la actual división.

A Bouznika estaba previsto que acudan el líder del citado Consejo Supremo de Estado, una especie de Senado salido de las negociaciones de paz celebradas hace cinco años en la ciudad marroquí de Sjirat, Jaled al Mishri, y el jefe del Parlamento electo en la ciudad de Tobrouk, Aqilah Saleh.

El referido Parlamento, salido de las elecciones celebradas en 2014, está ahora bajo la influencia del mariscal Jalifa Hafter, tutor del gobierno no reconocido en el este y hombre fuerte de Libia.

REUNIÓN DE SEGURIDAD EN EGIPTO

Los dos gobiernos enfrentados sí recuperaron el lunes el diálogo directo en la ciudad egipcia de Hurgada, donde lograron un primer acuerdo de seguridad y cuestiones militares.

Según la misión especial de la ONU en Libia (UNSMIL), los representantes militares de ambas partes acordaron recuperar el diálogo la semana próxima bajo la fórmula del 5+5 y allanaron así el camino hacia las conversaciones de paz que está previsto tengan lugar a lo largo del mes de octubre en Suiza.

La reunión fue positiva y se celebró en un ambiente proactivo en busca de la desescalada militar", explicó la ONU en un comunicado.

Fuentes próximas a la reunión detallaron a Efe, por su parte, que durante el encuentro se expusieron propuesta que puedan ayudar a sofocar la tensión bélica que vive en eje norte-sur que une la ciudad de Sirte, en la costa, y el oasis de Al Jufrah, actual línea del frente.

El control del citado eje, que divide el país en dos, es fundamental para el dominio del país, ya que da acceso al golfo de Sirte, corazón de la industria petrolera libia.

"El objetivo es acelerar la salida de los mercenarios extranjeros, desarmar a las milicias en la zona y crear una fuerza nacional que garantice la explotación y suministro de petróleo", explicó la fuente.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera a la victoria de los heterogéneos grupos y milicias rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

Desde 2015 es escenario de una conflicto fratricida que ha devenido en un enfrentamiento armado multinacional, totalmente privatizado, librado por milicias locales y mercenarios extranjeros en un pulso que tiene a Turquía, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Rusia y Francia como los principales contendientes.