EFEAdís Abeba

Una segunda víctima ha muerto por el ataque con granada perpetrado este sábado en un mitin multitudinario del nuevo primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, que salió ileso, informó hoy el ministro etíope de Sanidad, Amir Aman.

"Siento tanto saber que hemos perdido otra víctima etíope del ataque de ayer que estaba en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Black Lion" en Adís Abeba, afirmó Amir en su cuenta oficial de la red social Twitter.

"Mi sincero apoyo y condolencias a la familia, amigos y todos los etíopes", agregó el ministro, quien reiteró que 156 personas resultaron heridas por la explosión del artefacto, de las que cinco revisten actualmente gravedad.

La explosión se produjo poco después de que, en la famosa plaza Meskel de Adís Abeba, terminara su discurso el reformista Abiy, que fue evacuado por guardaespaldas del escenario del acto, presenciado por decenas de miles de personas.

En una comparecencia televisiva tras el suceso, el gobernante dijo que fue "un ataque bien orquestado" que describió como "un fallido intento de fuerzas que no quieren ver una Etiopía unida".

La Policía Federal etíope divulgó la detención de seis sospechosos que están siendo investigados en relación con el incidente, que ocurrió detrás del escenario del mitin.

También fueron arrestados nueve miembros de las fuerzas del orden, incluido el subcomisario de la Policía de Adís Abeba Girma Kassa, por los lapsus de seguridad registrados en el mitin.

Las muestras de solidaridad internacional con Etiopía fueron abundantes, provenientes de la Unión Europea (UE), EEUU, Yibuti, Somalia y Kenia, entre otros.

Abiy, que accedió al poder el pasado abril, es un político reformista de 41 años que ha adoptado medidas favorables a una época más democrática y de mayores libertades en Etiopía, un aperturismo rechazado por sectores conservadores de la coalición gobernante.

El primer ministro tomó las riendas del Gobierno tras la inesperada dimisión en febrero de Hailemariam Desalegn, quien decretó el estado de emergencia en respuesta a una creciente ola de protestas populares.

Entre otras medidas, Abiy ha levantado el estado de emergencia, ha puesto en libertad a presos políticos, ha ofrecido diálogo a la oposición y ha anunciado la liberación parcial de sectores económicos estratégicos como la aviación o las telecomunicaciones.

Además, ha decidido aceptar y aplicar el acuerdo de paz de 2000 con Eritrea, que se independizó de Etiopía en 1993, pero disputas fronterizas abocaron a ambos países a una guerra (1998-2000).

Eritrea también condenó el ataque del sábado, que su embajador en Japón calificó como un "intento de incitar a la violencia".