EFEBeirut

El activista y editor libanés Lokman Slim, conocido por ser muy crítico con el grupo chií Hizbulá, ha sido asesinado a tiros en el sur del país mediterráneo, en una región considerada bastión del movimiento político y armado liderado por el clérigo Hasán Nasralá.

Una fuente militar que pidió el anonimato confirmó este jueves a Efe que el cadáver de Slim fue hallado esta mañana con varias heridas de bala, aunque se desconoce si falleció anoche o en las primeras horas del día, ya que la conexión con él se perdió el miércoles.

El cadáver del activista, visto por última vez con vida anoche durante una visita a la casa de un amigo en el sur del Líbano, presenta "cuatro heridas de bala" y fue trasladado al Hospital de Sidón (sur) donde será examinado por expertos para esclarecer las circunstancias de su muerte, agregó la fuente.

Por su parte, la Agencia Nacional de Noticias (ANN) libanesa indicó que el cuerpo apareció dentro de su coche en las inmediaciones de la localidad de Tefahta con cuatro orificios en la cabeza causados por los tiros y un quinto en la espalda.

La esposa del activista, la cineasta Monika Borgmann, alertó esta madrugada a través de su cuenta de Twitter de que su marido no cogía el teléfono y no había sido visto desde las 20.00 hora local (18.00 GMT) del miércoles, en un mensaje en el que pedía a los internautas que compartiesen "cualquier información" al respecto.

Figuras públicas de diversa índole, entre ellas la embajadora francesa en el Líbano, Anne Grillo, o el representante de la Unión Europea (UE), Ralph Tarraf, han acudido a las redes sociales para condenar el asesinato y demandar una investigación inmediata.

El primer ministro en funciones, Hasan Diab, ha ordenado acelerar el proceso de pesquisas para poder "perseguir a los perpetradores, arrestarlos y remitirlos al poder judicial tan pronto como sea posible", en línea también con las demandas del presidente libanés, Michel Aoun.

"Aoun solicitó al fiscal general que lleve a cabo las investigaciones necesarias para conocer las circunstancias del asesinato del activista Lokman Slim, y destacó la necesidad de agilizar la investigación para esclarecer las circunstancias del crimen", informó la Presidencia en su cuenta de Twitter.

Borgmann y Slim codirigían la organización no gubernamental UMAM Documentación e Investigación, basada en la idea de "la necesidad de confrontar el tenso pasado del Líbano si el país quiere salir de sus eternos ciclos de violencia e inestabilidad hacia el establecimiento de la paz duradera", según su página web.

El centro, creado en 2005, aboga a través de sus iniciativas por enfrentar la memoria de la guerra civil finalizada en 1990.

De acuerdo con medios locales, la víctima, de 58 años, había recibido anteriormente amenazas por parte de desconocidos y su casa llegó a ser hace dos años objeto de un asalto por parte de simpatizantes de Hizbulá y el partido también chií Amal. EFE

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