EFESídney (Australia)

Las autoridades australianas ordenaron desde esta noche un confinamiento de siete días sobre unos 6,7 millones de habitantes del estado de Victoria, el segundo más poblado del país, tras registrar este jueves ocho casos de covid-19.

"No hay alternativas al confinamiento. Si uno quiere esperar, (la covid-19) se propagará", dijo el jefe de gobierno de Victoria, Daniel Andrews, al justificar la medida, que se impone por sexta vez sobre Melbourne, capital regional habitada por unos 5 millones.

Las autoridades investigan si algunos de los casos cuyo foco de partida todavía desconocen están vinculados a una posible infracción de las medidas establecidas sobre los centros de cuarentena para las personas procedentes del extranjero.

Bajo las medidas de confinamiento, los pobladores de Victoria solo podrán salir por razones esenciales como dar cuidados a terceros, realizar trabajos autorizados, ir al médico o a vacunarse, hacer la compra o practicar ejercicio en un radio de cinco kilómetros sobre su hogar.

La decisión de Andrews se basa en la estricta estrategia del país de confinar a la población de manera localizada y generalmente breve tras detectar solo un puñado de casos, para evitar así una mayor crisis sanitaria.

DOS TERCIOS DE LA POBLACIÓN BAJO CONFINAMIENTO

Con la medida de aislamiento decretada sobre Victoria, ahora mismo permanecen bajo esta orden alrededor de dos tercios de los 25 millones de habitantes del país.

El confinamiento decretado hoy se suma al impuesto sobre Sídney -la ciudad más poblada- y algunas poblaciones aledañas, que aglutinan a 6 millones de personas, desde el 26 de junio y que permanecerá vigente hasta el 27 de agosto.

Este jueves, el estado de Nueva Gales del Sur, cuya capital es Sídney, reportó cinco fallecidos con la covid-19, la cifra de decesos más alta desde finales de septiembre de 2020, así como 262 nuevos contagios.

Las autoridades de Nueva Gales del Sur también ordenaron el confinamiento a partir de esta tarde y por al menos una semana sobre alrededor de medio millón de habitantes de la región de Hunter, que incluye a la ciudad de Newcastle.

Mientras tanto, en Queensland, donde hasta el domingo están confinados 3,8 millones de habitantes en Brisbane y otras diez jurisdicciones del sureste del estado, se registraron 16 casos de la covid-19.

Australia, que vivió su ola más contagiosa y mortal a mediados de 2020, concentrada en la ciudad de Melbourne, acumula más de 35.000 casos, incluidos 930 decesos, desde el inicio de la pandemia.

Las autoridades intentan acelerar su programa de vacunación, que ha administrado la pauta completa a un 20 por ciento de la población mayor de 16 años y prevé terminar para la navidad, dos meses después de lo previsto.