EFETiflis

Las autoridades georgianas y parte de la oposición firmaron hoy un acuerdo facilitado por la Unión Europea (UE) para poner fin a la crisis e la que está inmersa la nación caucasiana desde las elecciones parlamentarias de octubre de 2020.

La firma del documento, titulado "Un camino hacia adelante para Georgia" y que fue propuesto por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, tuvo lugar en el palacio presidencial y fue transmitida en directo por canales de televisión de Georgia.

Representantes del partido gobernante, Sueño Georgiano, y de la oposición rubricaron el acuerdo y Michel fue testigo desde Bruselas a través de una videoconferencia.

El acuerdo no fue firmado por todas las partes, en particular, se negó el principal partido opositor, Movimiento Nacional Unido (MNU), así como Georgia Europea y el Partido Laborista.

Algunos parlamentarios de estos partidos, incluidos del MNU, firmaron sin embargo el pacto a título individual.

"Este es un día muy importante, este es el comienzo de una nueva historia política pacífica de Georgia, un gran paso hacia la despolarización", señaló la presidenta georgiana, Salomé Zurabishvili.

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo adelantó que visitará Tiflis el martes y sostuvo que "la crisis política en Georgia terminó, la firma se realizó en el interés de Georgia".

Sin embargo, sostuvo que el acuerdo no supone el fin, sino el comienzo del trabajo de consolidación "por el bien de la democracia de Georgia en su camino euroatlántico".

La crisis política en Georgia se desató tras las elecciones parlamentarias de octubre, calificadas de fraudulentas por la oposición y en las que el Sueño Georgiano obtuvo 90 de los 150 escaños que conforman el Parlamento.

La crisis se agudizó a raíz de la reciente detención del líder del opositor MNU, Nikanor Melia, acusado de organizar hace dos años graves disturbios en la capital.

Michel se ofreció a principios de marzo en Tiflis como mediador en la crisis política en Georgia, tras lo cual encargó a su enviado especial, Christian Danielsson, y al embajador de la UE en Georgia, Carl Hartzell, las negociaciones directas con el apoyo de la embajadora de EEUU en el país caucasiano, Kelly Degnan.

"Estados Unidos apoya el éxito de Georgia", señaló Degnan sobre el acuerdo.

El documento propuesto por Michel consiste en cinco puntos y establece, entre otros aspectos, ambiciosas reformas judiciales y electorales y un nuevo sistema de poder compartido en el Legislativo.

También prevé unas elecciones parlamentarias anticipadas en 2022 -dos años antes de lo previsto- si Sueño Georgiano no consigue un 43 % de los votos proporcionales en los comicios locales de otoño.

Asimismo, deja claro que en el plazo de una semana se debe declarar una amnistía o tomar otras medidas con un efecto equivalente en dos casos judiciales considerados politizados: la detención de Melia y la condena el año pasado dictada contra de uno de los fundadores de un canal de televisión opositor, Georgy Rurua.

"Primero, libertad para Nikanor Melia, y luego, la firma", dijo a Efe Roman Gotsiridze, uno de los líderes del MNU.

Levan Koberidze, analista político y exdiputado, dijo a Efe que "caerá críticamente la popularidad de los opositores que no firmen el acuerdo".

Según él, "los partidos que se niegan a trabajar en el Parlamento y siguen manifestándose en las calles están completamente marginados y no pueden contar con el éxito en las elecciones locales de octubre".