EFEMadrid

El negociador jefe de la Unión Europea para el brexit, Michel Barnier, aseguró hoy estar "muy preocupado por el impasse político" para la ratificación por parte del Reino Unido del acuerdo sobre su salida de la Unión Europea (UE) y subrayó que "se negoció con el Reino Unido, no contra el Reino Unido".

Barnier compareció hoy en el Congreso de los diputados español para explicar que, pese al bloqueo de la negociación, los plazos para la salida de ese país siguen corriendo y la UE avanza en sus planes de contingencia por si finalmente no se logra un acuerdo antes del próximo 29 de marzo y se impone el "brexit duro".

El negociador detalló que la UE está a la espera de que comience la segunda fase de la negociación de "un divorcio ordenado" una vez el Reino Unido ratifique el acuerdo alcanzado por el Gobierno de Theresa May con la UE y la declaración política, que es la "verdadera hoja de ruta" sobre el futuro de la negociación.

Entre los asuntos en el aire, Barnier destacó el de la frontera irlandesa, el tema "más sensible" y en el que Europa asegura que "tiene el deber de controlar las fronteras exteriores".

Barnier reconoció que, por el momento, no existe "una solución técnica" a este problema, por lo que la UE ha propuesto el "backstop", un dispositivo diseñado para impedir que exista "frontera dura" entre Irlanda e Irlanda del Norte, incluso a falta de acuerdo.

El negociador europeo se declaró "muy decepcionado y sorprendido" con el Reino Unido ya que, recordó, fueron los propios británicos los que propusieron la idea "y ahora la bloquean".

"Se negoció con el Reino Unido, no contra el Reino Unido; no hay otro acuerdo posible y no vamos a cambiar el 'backstop' ni aceptar que se limite en el tiempo", resaltó Barnier, quien apuntó que una salida unilateral de Gran Bretaña supondría la creación automática de una "frontera dura".

El negociador se mostró dispuesto a "clarificar condiciones o ser más ambiciosos en la declaración política" pero recordó que el tiempo se acaba (el 29 de marzo).

Respecto a un posible aplazamiento del "brexit", afirmó que si los británicos lo pidieran "preguntaremos para qué lo quieren y deberemos acordarlo por unanimidad de los 27", dijo.

En cuanto a los planes de contingencia ante un "brexit duro", Barnier explicó que existe un equipo especial de la Secretaría General de la Comisión Europea que trabaja en esos planes y recordó que es responsabilidad de cada país y cada empresa estar preparados.

El negociador de la UE señaló que los británicos pueden decidir si quieren estar en el mercado único europeo y en la unión aduanera, lo que les permitiría negociar una relación con la UE similar a la que tiene Noruega, o también podría establecerse una relación con menos vínculos, como la que la UE tiene con Canadá o Corea del Sur.