EFEParís

La primera ministra francesa, Elisabeth Borne, presenta formalmente este miércoles su programa ante la nueva Asamblea Nacional, en la que ahora no tiene mayoría absoluta, razón por la cual ha evitado someterse a un voto que sabía que la pondría en una situación insostenible.

El llamado "discurso de política general", que cada nuevo primer ministro suele pronunciar ante los diputados tras su nombramiento por el presidente de la República, es la prueba de fuego inicial para Borne, después de la remodelación de su Gobierno el lunes para tener en cuenta los resultados de las elecciones legislativas de junio.

Sobre todo porque las negociaciones que intentó con los grupos de oposición, después de haberlas iniciado el jefe del Estado, Emmanuel Macron, no permitieron llegar a un acuerdo de coalición y ninguno de ellos está dispuesto a respaldar de forma duradera a su gabinete.

La alternativa elegida por Macron, que también podría haber disuelto la Asamblea Nacional recién elegida, es tratar de alcanzar compromisos puntuales para cada iniciativa del Ejecutivo con partidos diferentes en función de las convergencias.

Eso se pondrá a prueba con el primer proyecto de ley sobre el poder adquisitivo que se espera que salga de un Consejo de Ministros extraordinario este jueves, y que entre otras cosas debe formalizar una subida de las pensiones y de las prestaciones sociales, además de diversas ayudas para las facturas de la energía.

En Francia no existe, como es normal en los sistemas parlamentarios, un debate de investidura del Gobierno ya que la elección y el nombramiento del primer ministro es una competencia del presidente.

Por eso mismo Borne ha podido optar por no someterse a un voto de confianza tras el debate de esta tarde, que comienza a las 15.00 locales ante los diputados y que luego tendrá continuidad con otro a partir de las 21.00 en el Senado.

Una apuesta criticada desde la oposición, y en particular desde la coalición de izquierdas NUPES, que ha anunciado que antes incluso de comenzar el discurso de política general presentará una moción de censura, que tendrá lugar en una fecha todavía por determinar, y que no tiene ninguna posibilidad de prosperar.

En el otro extremo del arco político, el mensaje que repite la Agrupación Nacional (RN) es que tienen intención de hacer propuestas al Gobierno para que las incluya en sus próximos proyectos de ley, y en el caso de que se acepten todas, votarán en favor.

En cuanto a la posibilidad de que la extrema derecha se asocie a la moción de censura de la izquierda, la respuesta que dio este miércoles el diputado de la RN, Philippe Ballard, en la cadena BFMTV fue que van a hacer "una oposición firme pero constructiva".