EFEBruselas

Ante la petición de Australia a la Comisión Europea (CE) para que revierta el bloqueo de 250.000 dosis de la vacuna de AstraZeneca, Bruselas explicó hoy a Canberra que no se trata de una medida pensada contra el país oceánico, sino un aviso a la farmacéutica, que incumple de forma "sistemática" sus compromisos de entrega con la Unión Europea (UE).

El Gobierno de Australia ha hecho llegar su petición a Bruselas a través de "múltiples canales", según su ministro de sanidad, Greg Hunt, mientras el vicepresidente del Ejecutivo comunitario y responsable de Comercio, Valdis Dombrovskis, aprovechó hoy una reunión prevista con su homólogo australiano, Dan Tehan, para explicarle los motivos del bloqueo.

Según explicó hoy la portavoz de comercio del Ejecutivo comunitario, Dombrovskis le explicó a Tehan que "tanto la CE como los Estados miembros están trabajando para reconducir" la "sistemática entrega (de vacunas) insuficiente por parte de AstraZeneca" a la UE.

Y le garantizó que Bruselas no ha prohibido las exportaciones a Australia de Pfizer-BioNTech y de Moderna, las otras dos farmacéuticas con permiso para comercializar su vacuna en la UE, que según la CE, sí están cumpliendo sus contratos.

No obstante, desde el gobierno australiano hubo también cierta comprensión a la decisión europea, pues el ministro de Finanzas, Simon Birmingham, dijo que la medida recuerda "la desesperación" que existe en otras partes del mundo "en comparación con la buena posición en la que nos encontramos en Australia".

OTROS POSIBLES BLOQUEOS

Por ahora, el bloqueo que ha impuesto Italia al envío de vacunas a Australia ha sido el único hasta ahora desde que Bruselas aprobó su mecanismo de control de exportaciones, aunque podrían producirse movimientos similares en el futuro.

"Podríamos hacer lo mismo", dijo hoy el ministro de Sanidad francés, Olivier Véran, en una entrevista concedida a la cadena de televisión BFM TV.

Precisamente, desde el Parlamento Europeo, el presidente de la comisión de Comercio, Bernd Lange, alertó ayer que la decisión de Roma supone "una carta blanca para imitadores" y avisó de "fatales consecuencias" para la cadena de suministro global de vacunas, si se siguen bloqueando exportaciones.

Una posición similar a la defendida por los consejeros delegados de las farmacéuticas, que han asegurado que para fabricar las vacunas dependen de materiales producidos fuera de la UE.

El Gobierno italiano explicó ayer que su decisión se debe a la falta de vacunas en la UE y por el hecho de que Australia está combatiendo mejor la Covid-19.

Y ante las voces que se alzan contra el bloqueo a las exportaciones de vacunas, alegando que Europa puede molestar a países aliados, Bruselas defendió hoy que hasta ahora se han autorizado 174 envíos a 30 países y que otros 92 Estados están exentos de posibles bloqueos por razones de ayuda humanitaria.

CUELLOS DE BOTELLA

La Comisión Europea está "en contacto diario" con las farmacéuticas para ayudarles a aumentar la producción de vacunas y tratar de acelerar su distribución a los Estados miembros, aseguró ayer el portavoz principal de la CE, Eric Mamer.

De hecho, el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, que dirige el grupo de trabajo creado en el Ejecutivo comunitario para ayudar a los laboratorios, continuó hoy su visita a las plantas de producción europeas.

Breton visitó ya las fábricas de Bélgica y Países Bajos y este viernes continuó con las de Austria y Hungría.

LA EMA, DANDO NUEVOS PASOS

No obstante, la unidad mantenida hasta ahora por los Veintisiete en la estrategia de vacunación ha sufrido ya fisuras, después del anuncio de Austria y Dinamarca de colaborar con Israel para producir futuras vacunas; la adquisición de Hungría, Eslovaquia y República Checa de dosis de la Sputnik V rusa, y de la china Sinopharm por parte de Polonia.

Por su parte, la EMA añadió ya la vacuna rusa Sputnik V a su lista de fármacos candidatos contra el covid-19, por lo que todos sus datos de laboratorio y clínicos van analizándose a medida que vayan estando disponibles, hasta determinar que son lo suficientemente seguros, eficaces y de calidad como para respaldar el uso de esta vacuna en la UE.

Sin embargo, el desarrollador ruso no tiene un contrato de compra de dosis con Bruselas, un escenario nuevo en esta pandemia, por lo que un visto bueno de la EMA no supondrá necesariamente una compra centralizada de este fármaco, ni su autorización por parte de la Comisión Europea.