EFEWashington

El Gobierno de Estados Unidos, liderado por Joe Biden, está compitiendo económicamente con China, estrechando lazos con sus vecinos asiáticos, pero lo hace "de forma responsable", sin dañar las relaciones con Pekín y evitando cualquier atisbo de conflicto.

Así lo detallará este jueves el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, en un esperado discurso en la Universidad George Washington para exponer la política de la Administración de Biden hacia Pekín.

"Estamos enfocados en competir de forma responsable con China, manteniendo abiertas las líneas de comunicación (...) para comprender las perspectivas de cada uno y gestionar nuestras diferencias", dijo un alto cargo del Gobierno en una llamada con periodistas.

La estrategia de Biden consiste en aumentar la inversión interna en infraestructura, tecnología y educación, con el objetivo de que el producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos aumente más que el de China, detalló la misma fuente.

Según proyecciones independientes citadas por el funcionario, la economía estadounidense crecerá en 2022 más que la china, algo que no ocurría desde 1976.

Paralelamente, Estados Unidos quiere "fortalecer" la relación con sus socios asiáticos, para hacer frente a la influencia de Pekín en la región.

Por eso Biden viajó la semana pasada a Corea del Sur y Japón, donde anunció un plan de cooperación económica, ha impulsada la alianza Quad (EE.UU., Australia, la India y Japón) y acogió este mismo mes en la Casa Blanca la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Pero para "competir de forma responsable" con China, la Administración ha estado trabajando en el último año y medio para construir canales de comunicación con Pekín y "reducir riesgos", como demostraron las llamadas entre Biden y su homólogo chino, Xi Jinping.

"Lo único peor que un conflicto intencionado es un conflicto no intencionado", resumió la misma fuente.

Estados Unidos está dispuesto a "cooperar" con China en asuntos globales, como la crisis climática y la paz, pero "sin renunciar a los principios", agregó.

Blinken tenía previsto dar su discurso sobre las relaciones con China a principios de mayo, pero tuvo que aplazarlo porque enfermó de covid-19.

Las palabras del secretario de Estado tendrán lugar tras el viaje de Biden a Corea del Sur y Japón, donde el presidente estadounidense dijo estar dispuesto a intervenir militarmente si China atacara a Taiwán, unas declaraciones criticadas por Pekín, que considera la isla como parte de su territorio.

Al respecto, el alto cargo afirmó que Blinken reiterará en su discurso que la postura estadounidense "no ha cambiado" y que sigue Washington sigue comprometido con la política de "una sola China" adoptada en 1972.