EFEOporto (Portugal)

La UE y los agentes sociales sellaron hoy en la cumbre de Oporto un "Compromiso social" que marcará la ruta del ambicioso plan de acción que definirá el modelo europeo durante la década que concluye en 2030.

El "Compromiso social" suscrito entre las instituciones europeas, los sindicatos y la patronal, será debatido mañana, en la segunda y última jornada de la cumbre, por los líderes de los Veintisiete.

El documento recoge las principales metas del Pilar de Derechos Sociales y apela a la responsabilidad de los estados para ponerlas en marcha.

Es, subraya el texto, una "brújula" en el camino a la construcción del nuevo modelo social europeo.

Se trata de un "compromiso histórico", resumía el anfitrión de la cumbre, el primer ministro portugués, António Costa. Es el compromiso social "más ambicioso que se ha alcanzado jamás", abundaba.

El objetivo, resumía: "Que nadie se quede en la cuneta y podamos avanzar de forma segura" en el contexto europeo, afirmó Costa.

ESPÍRITU DE OPORTO

Las apelaciones a la fortaleza de una Europa unida han sido constantes durante toda la jornada y se reflejan también en el compromiso alcanzado hoy, pese al especial reconocimiento de las identidades y las diferentes circunstancias nacionales.

La Europa social es compleja, admitió el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, pero es "vital" y lo que "nos permite desplegarnos y desarrollarnos".

Hay que mirar más allá del PIB para el desarrollo, admitía Michel.

También el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, celebró esta "oportunidad histórica" para construir una Europa "más social, sostenible e igualitaria" y advirtió para que "las deudas contraídas" se usen para proteger a los ciudadanos y no para cargarles con el peso de la crisis.

Durante la jornada, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, apostó por un paso más en la construcción de la Europa social con el fortalecimiento de mecanismos de diálogo, como la negociación colectiva y salarios adecuados.

Lo más importante, agregó, es que a pesar de su diversidad, la "peculiaridad de Europa" es que "estamos todos juntos, unidos y comprometidos con dar nuestra aportación". "Ese es el espíritu de Oporto".

LA POLÍTICA SOCIAL A EXAMEN

El "Compromiso Social de Oporto" incluye, entre otros puntos, utilizar el llamado Semestre Europeo -la revisión anual de las cuentas macro nacionales- y sus herramientas como un "nuevo cuadro de evaluación social" para examinar los progresos de los socios sobre las metas para 2030 contenidas en el plan de acción que desarrolla el Pilar Europeo de Derechos Sociales.

Los 20 principios del Pilar Europeo aprobado en Gotemburgo en 2017 son una "brújula" en el camino de la recuperación "fuerte, sustentable e inclusiva", señala.

Principios que deben transformarse en "acción al nivel de la Unión y de los estados miembros, atendiendo a las competencias de cada uno" y con "soluciones que tengan en cuenta la diversidad de los sistemas nacionales".

"Apelamos a los estados miembros para que establezcan objetivos nacionales ambiciosos", subraya.

"Es hora de actuar", señala el documento -lema también de la presidencia portuguesa de la UE- para impulsar una modernización económica y social del bloque y "para que todos los ciudadanos puedan beneficiarse de la transición verde y digital y vivir con dignidad".

La declaración pide mantener las medidas de emergencia "durante el tiempo necesario" y movilizar los recursos "necesarios, inversiones y reformar para salir de la crisis económica y social".

ES HORA DE CUMPLIR

"Es hora de cumplir", sentenció Luca Visentini, el secretario general de la Confederación Sindical Europea (ETUC) sobre el compromiso alcanzado hoy para transformar el pilar social "en políticas concretas a nivel europeo y nacional".

"Pone a Europa en el camino social consagrado en su fundación", dijo Visentini, quien subrayó que el relanzamiento de la Europa social "solo" sería posible a través de" "un cambio fundamental" en el modelo económico" aludiendo a la década de austeridad que atravesó Europa.

El ambicioso Plan de Derechos Sociales plantea, entre otras metas a conseguir hasta 2030, reducir la pobreza en 15 millones de personas -cinco de ellos menores-, aumentar la tasa de empleo hasta el 78 %, dar formación al 60 % de los trabajadores, reducir la brecha salarial de género y el abandono escolar.

Mar Marín