EFELisboa

El primer ministro de Portugal, António Costa, optó por una solución temporal para la cartera de Interior tras la dimisión del anterior ministro, Eduardo Cabrita, envuelto en polémicas, y ya piensa en la próxima legislatura, para la que prepara un Gobierno más reducido si logra vencer las elecciones del 30 de enero.

La actual ministra de Justicia, Francisca Van Dunem, tomó hoy posesión como titular de Administración Interna y acumulará las dos carteras hasta las elecciones, a pesar de que recientemente anunció que no seguiría en el Gobierno de Costa en la próxima legislatura.

Esta pequeña remodelación del Ejecutivo socialista luso, a menos de dos meses de los comicios generales, fue forzada por la dimisión del anterior ministro de Eduardo Cabrita por el escándalo provocado por un atropello mortal con su coche oficial.

Cabrita, el ministro más cuestionado de Costa y con varias polémicas a sus espaldas, acabó renunciando ayer, viernes, después de que su chófer fuese formalmente acusado por la Fiscalía de homicidio por negligencia por un suceso ocurrido el pasado junio.

El coche oficial en el que viajaba Cabrita atropelló mortalmente a un trabajador que realizaba labores de mantenimiento en la carretera, cuando viajaba a 166 kilómetros por hora, por encima de la velocidad máxima permitida.

Seis meses después de críticas y solicitudes de dimisión por parte de la oposición, Cabrita terminó dejando el cargo.

PRÓXIMO GOBIERNO, MÁS REDUCIDO

Costa ha optado por una solución temporal para este breve período hasta las próximas elecciones y ya piensa en un futuro gabinete si consigue vencer esos comicios, que será un equipo "más reducido, renovado, ágil, con un nuevo modelo de Gobierno".

Así lo aseguró hoy en declaraciones a la prensa en Lisboa, en las que explicó que ya tenía pensada una remodelación, que finalmente no avanzó porque su último Presupuesto fue tumbado en el Parlamento y se convocaron elecciones.

Hasta entonces, el primer ministro ha optado por una "solución sólida de transición" con Van Dunem, que como magistrada ya ha trabajado con las fuerzas de seguridad y a nivel europeo compartía con Cabrita la comisión de Interior y Justicia.

Van Dunem tomó posesión de su nueva cartera en una ceremonia en el palacio presidencial de Belém en la que ni los miembros del Ejecutivo ni el jefe del Estado, Marcelo Rebelo de Sousa, prestaron declaraciones.

La magistrada, de 66 años, fue la primera mujer negra en llegar a un Gobierno en Portugal.

Es ministra de Justicia desde el primer Ejecutivo de Costa (2015) y una de las integrantes de su gabinete más discretas, aunque no ha estado totalmente exenta de polémicas.

La más sonada fue el nombramiento de José Guerra como representante de Portugal en la Fiscalía Europea, propuesto por el Gobierno luso con un currículum que incluía datos falsos y a pesar de que los peritos internacionales no lo habían designado como el mejor candidato.

MINISTRO SALE ENVUELTO EN POLÉMICAS

Van Dunem asume ahora la cartera del que ha sido, sin duda, el ministro más criticado y envuelto en polémicas del Gobierno socialista.

Cabrita, amigo desde la facultad y hombre de confianza de Costa, fue primero ministro Adjunto y desde 2017 de Administración Interna, y suma casos polémicos relacionados con incendios, cuestiones de seguridad o migrantes, además del atropello de su coche oficial.

El más grave fue el homicidio de un ciudadano ucraniano a manos de tres inspectores del Servicio de Extranjeros y Fronteras (SEF) cuando estaba retenido en el aeropuerto de Lisboa en 2020.

También fue criticado por irregularidades en la compra de material de protección contra incendios que resultó ser inflamable y por la celebración en plena pandemia de hinchas del Sporting, con miles de personas en la calle sin cumplir las reglas de seguridad, que sobrepasó a las fuerzas policiales.

Este año también fue reprobado por las pésimas condiciones de vida de los inmigrantes temporeros que trabajan en el campo portugués, a raíz de varios brotes de coronavirus detectados el pasado mayo.

La palabra "lamentable" ha sido la más utilizada por los partidos de la oposición desde el viernes para definir la dimisión de Cabrita seis meses después del atropello y su salida ha sido aplaudida por asociaciones y sindicatos de diferentes fuerzas de seguridad del Estado.

Paula Fernández