EFECopenhague

Dinamarca reabre este miércoles la restauración y parte de la vida cultural cuatro meses después en la segunda de las cuatro fases de su plan de normalización frente a la pandemia de coronavirus, que quiere completar a finales de mayo.

Restaurantes, bares y cafés podrán servir alcohol hasta las 22.00 y deberán cerrar una hora después: en las terrazas no habrá ninguna exigencia, pero para acceder al interior será necesario presentar un certificado (descargable en el móvil) que demuestre que se está vacunado, se ha pasado la covid-19 o se ha dado negativo en un test.

Habrá además limitaciones de espacio y separación entre mesas y es obligatorio hacer una reserva media hora antes.

La presentación de un "pasaporte de covid-19" será necesaria para acceder a museos y bibliotecas, así como a los estadios de fútbol, que permitirán hasta un tercio del aforo en las principales categorías en secciones delimitadas de 500 personas.

Se aumentará también la educación presencial para alumnos de enseñanzas para adultos y profesionales.

El máximo de personas en reuniones públicos se elevará a 50 personas en exteriores y a 10 en interiores.

Las autoridades danesas ampliaron la semana pasada el alcance de la segunda fase de reapertura ante la buena evolución epidemiológica,

DINAMARCA EVITA LA TERCERA OLA

Dinamarca, que solo exige mascarillas en el interior de locales y en el transporte público, mantiene controlada la epidemia desde finales de enero y ha esquivado de momento la tercera ola, gracias a una capacidad masiva para hacer test y secuenciar las pruebas, que permite aislar los casos y detectar los brotes de forma rápida.

Las cifras de hospitalizados se han mantenido estables en los últimos tres meses, en torno a los 200 hospitalizados y con una tasa de positividad en los test inferior al 0,5 %.

La tasa de reproducción ha oscilado en torno al 1 %, y aunque el último dato muestra una epidemia en ligero avance (1,1 %) %, las autoridades se muestran tranquilas.

"Seguimos manteniendo la epidemia en un nivel estable. Es una situación favorable que nos da un buen punto de partida para la reapertura de mañana", escribió ayer en su cuenta de Twitter el ministro de Sanidad, Magnus Heunicke.

La buena situación epidémica, junto a la disponibilidad de más vacunas y los posibles riesgos de trombosis, fueron los argumentos empleados la semana pasada por las autoridades sanitarias danesas para suspender de forma definitiva la vacuna contra la covid-19 de AstraZeneca, que ya no figura en el calendario de vacunación.

El 18,8 % de los daneses ha recibido al menos una dosis de una vacuna y al 8,89 % ya se le ha administrado la pauta completa, según los últimos datos oficiales.

Dinamarca, que ha registrado 2.463 muertos en la pandemia, cuenta con tener vacunada a toda su población a principios de agosto.