EFETrípoli

Al menos 12 soldados del Ejército libio bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del este del país, murieron y más de una veintena resultaron heridos en combates librados anoche en la ciudad oriental de Bengasi, destruida y bajo asedio militar desde hace tres años.

Fuentes médicas indicaron a Efe que los enfrentamientos armados se desarrollaron en el distrito de Sabri, corazón de la urbe, contra el que las fuerzas de Hafter y sus aliados de Emiratos Árabes Unidos y Egipto desataron una ofensiva hace una semana.

Tres de los fallecidos perdieron la vida al estallar una mina al paso de su convoy y los nueve restantes en combate, explicaron por su parte responsables de los grupos salafistas "Maylis a Shira" y "Zawra Bengazi", que resisten en el centro de la ciudad.

Entre los muertos en combate está el mariscal de campo Fadhil Al Kora, responsable de uno de los batallones de Inteligencia militar que actúan en la zona, agregaron las fuentes, sin que esta información haya podido ser verificada de manera independiente.

El pasado 17 de junio, aviones de combate libios, apoyados por la aviación egipcia y emiratí, iniciaron una nueva ofensiva para tratar de conquistar los barrios del centro de Bengasi, claves para la toma definitiva de la ciudad.

Desde entonces, los bombardeos se centran en los distritos de Souk al Hut y Sabri, cuya conquista es fundamental para entrar en la zona del antiguo zoco, donde al parecer también resisten grupos de ideología yihadista.

Bengasi, ciudad en la que se centralizó el levantamiento contra la dictadura de Muamar al Gadafi, es escenario de continuos combates desde que Hafter levantara el asedio para arrebatar su control a las milicias aliadas al antiguo gobierno islamista en Trípoli, desalojado ese mismo año.

Desde entonces, decenas de miles de sus habitantes se han visto obligadas a huir y convertirse en desplazados internos al tiempo que en su interior se han asentado y resisten también grupos yihadistas afines a organizaciones como el Estado Islámico y la Organización de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

Libia es un estado fallido, víctima del caos y de la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera a la victoria de los rebeldes frente a la larga dictadura de Al Gadafi.

En la actualidad, dos gobiernos se disputan el poder apoyados por distintas milicias: uno sostenido por la ONU en Trípoli y otro en el este bajo la ascendencia militar de Hafter, que domina cerca del 60 por ciento del territorio nacional.

De la anarquía sacan beneficio los grupos yihadistas y las mafias dedicadas al contrabando de combustible, armas y personas.