EFEKabul

Dos empleados de una ONG murieron hoy en un bombardeo de las fuerzas aéreas estadounidenses en la provincia de Farah, en el oeste de Afganistán, en el que también resultó destruido el local de la organización.

"Anoche, poco después de la medianoche, un avión de las fuerzas estadounidenses bombardeó la oficina local de la ONG humanitaria Coordinación de Asistencia Humanitaria (CHA, en inglés) en el distrito de Shaib-Koh", manifestó a Efe el gobernador del distrito, Ahmad Shah.

Dos empleados de la organización que se encontraban en el local perdieron la vida, precisó la fuente, la cual añadió que "la oficina de la ONG resultó completamente destruida junto con todo el material".

Las fuerzas extranjeras pretendían golpear la base de un comandante talibán, el mulá Abdul Salam, situada junto a la oficina de CHA, "pero debido a un error de coordinación, fallaron el objetivo", explicó el gobernador del distrito.

El director de la ONG fundada en 1987 por un grupo de voluntarios afganos, Ghulam Yahya Abbasy, confirmó a Efe el fallecimiento de ambos empleados y precisó que las fuerzas estadounidenses "solo bombardearon nuestra oficina y ningún otro objetivo fue golpeado en la zona".

CHA se dirige especialmente a los habitantes de zonas rurales de bajos ingresos y provee ayuda a las víctimas del conflicto afgano, según su página web.

El Ministerio de Defensa afgano investiga el incidente y publicará un informe una vez esclarecido, dijo a Efe su portavoz, Zubair Arif.

El área de Farah bombardeada permanece bajo control de los insurgentes, que calificaron el bombardeo de "crimen de guerra".

"Los invasores estadounidenses efectuaron bombardeos a medianoche en el pueblo de Kein, en la provincia de Farah, destruyendo una organización humanitaria que daba ayuda alimentaria a niños", declaró un portavoz talibán, Qari Yusuf Ahmadi, en un comunicado.

Los bombardeos de las fuerzas afganas y estadounidenses en el primer trimestre de este año causaron 145 muertos civiles y otros 83 heridos, el número más elevado de la última década en Afganistán.

De esas 145 víctimas mortales, las fuerzas internacionales fueron responsables de 140 muertes, mientras que de los cinco civiles restantes lo fueron las fuerzas afganas.