EFEWashington

Estados Unidos confirmó este martes que sus maniobras militares "African Lion 21" -que tendrán lugar este mes en Marruecos, Túnez y Senegal- se desarrollarán en zonas del sur del territorio marroquí, fuera del Sáhara Occidental.

Una portavoz del Comando Central de las Fuerzas Armadas de EE.UU. para África (AFRICOM), Bardha Azari, dijo a Efe que en Marruecos los ejercicios se extenderán "desde la base aérea de Kenitra, en el norte, hasta las áreas de entrenamiento de Tan Tan y Guerir Labouhi (Greïer el Bouhi), en el sur", y que España no participará.

Precisamente esa última zona marroquí, Guerir Labouhi, se encuentra justo por encima de la frontera con el Sáhara Occidental, cerca de la localidad de Mahbes, ya dentro de territorio saharaui y donde Rabat ha dicho que tendrán lugar esas maniobras.

El domingo, el presidente del Gobierno marroquí, Saadedín Otmani, afirmó que una parte de las maniobras militares entre su país y EE.UU., conocidas como "African Lion 21" y una de las más importantes del continente africano, se realizará "por primera vez en el Sáhara Occidental" a partir del 7 de junio.

Otmani había señalado en un tuit que una parte de estos ejercicios se llevarían a cabo en la población de Mahbes, en el extremo noreste del Sáhara Occidental, muy cerca de la frontera con Argelia, y también en la ciudad saharaui de Dajla; aunque este mensaje en la red social fue borrado este martes (en la tarde de Marruecos).

La directora de Medios para el Norte de África de AFRICOM agregó en sus declaraciones a Efe que, durante la planificación de estos ejercicios, los militares de EEUU y Marruecos consideraron varias localizaciones y que han estado trabajado de cerca para determinar cuáles eran las mejores para unas maniobras exitosas.

"Las localizaciones se seleccionaron según un criterio: garantizar que el mayor ejercicio de entrenamiento militar en África sigue promoviendo la colaboración de seguridad entre EE.UU. y Marruecos, y nuestra relación con otras naciones participantes, conforme trabajamos para asegurar la estabilidad regional", indicó Azari.

La portavoz destacó que en estas maniobras tomarán parte soldados del países como el Reino Unido, Italia, Canadá y los Países Bajos, entre otros, aunque no España.

El rotativo español El País anunció el pasado fin de semana que España no participará en la actual edición del African Lion por incluir zonas del Sáhara Occidental, lo que supondría una legitimación de la soberanía marroquí sobre la excolonia española.

De celebrarse en el Sáhara, hubiera supuesto la primera vez que el Gobierno del presidente estadounidense, Joe Biden, hubiera reconocido implícitamente la soberanía marroquí sobre este territorio.

Preguntada al respecto, la Casa Blanca apuntó este martes a Efe que todavía "no se ha tomado una decisión" sobre este asunto y que están llevando a cabo consultas con las partes sobre la mejor manera de seguir adelante.

Hasta ahora, el Gobierno de Biden se ha negado a aclarar si mantendrá el acuerdo de su antecesor Donald Trump (2017-2021), con el que Washington reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental a cambio de una normalización de relaciones con Israel.

El conflicto del Sáhara Occidental se arrastra desde hace casi medio siglo, con años de bloqueo en Naciones Unidas, pero debido a la inesperada decisión de Trump ha dado un nuevo giro en los últimos meses.

Ese movimiento de Trump cuando estaba a punto de abandonar la Casa Blanca ha reforzado al Gobierno marroquí, que ha comenzado a exigir a sus socios europeos que se alineen con esta postura.

Esta semana el Gobierno marroquí aseguró que la crisis diplomática que mantiene con España responde a la cuestión saharaui, y pidió a Madrid que aclare su posición respecto a la soberanía marroquí sobre esa antigua colonia española, al margen de la suerte judicial que corra el líder del Frente Polisario, Brahim Gali, hospitalizado en España por covid-19.

El mayor punto de fricción entre Rabat y Madrid se produjo el 17 de mayo, cuando la pasividad policial marroquí facilitó una avalancha de cerca de 8.000 inmigrantes irregulares, aunque la mayoría fueron devueltos en los días siguientes a Marruecos.