EFENaciones Unidas

Estados Unidos defendió este martes en Naciones Unidas su decisión de reconocer la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, un movimiento unilateral muy criticado por el resto de las potencias internacionales.

Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, al margen de Washington, dejaron clara su oposición a la medida del presidente estadounidense, Donald Trump, durante una reunión de este órgano, en la que también se discutió la escalada de la tensión en Gaza.

Trump volvió a romper este lunes un consenso internacional al reconocer oficialmente la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, un territorio arrebatado a Siria en 1967 y anexionado por las autoridades israelíes en 1981.

La decisión va explícitamente en contra de una resolución del Consejo de Seguridad aprobada entonces por unanimidad, también con el apoyo de EE.UU.

El representante estadounidense ante la ONU, Jonathan Cohen, defendió ante el Consejo de Seguridad el reconocimiento, subrayando que permitir que esa zona estratégica sea controlada por "Siria o Irán supondría mirar para otro lado con las atrocidades del régimen de (Bachar) Al Asad y la presencia maligna y desestabilizadora de Irán en la región".

Cohen subrayó que, para su Gobierno, no puede haber un acuerdo de paz en Oriente Medio que no resuelva satisfactoriamente las necesidades de seguridad de Israel en el Golán.

La decisión de Trump fue criticada en Naciones Unidas tanto por rivales de EE.UU., caso de Rusia o China, como por algunos de sus socios más estrechos, como los miembros de la Unión Europea (UE).

"Expresamos nuestras fuertes preocupaciones por las consecuencias más amplias de reconocer una anexión ilegal", señalaron en un mensaje conjunto Bélgica, Francia, Alemania, Polonia y el Reino Unido, los cinco países de la UE que se sientan actualmente en el Consejo de Seguridad.

Los Veintiocho recalcaron que "no reconocen la soberanía de Israel sobre los territorios ocupados desde junio de 1967" y su postura no cambia con el anuncio por parte de Washington.

Francia y el Reino Unido, dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad, también arremetieron a título individual contra el movimiento estadounidense, subrayando que cualquier anexión de territorio por la fuerza es "ilegal".

"Todo intento de esquivar los parámetros acordados por la comunidad internacional están condenados al fracaso", señaló el embajador francés, François Delattre, que advirtió contra los peligros de decisiones "unilaterales" como esta o la de trasladar la embajada de EE.UU. en Israel a Jerusalén.

Preguntado al respecto, el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que la postura de la organización sobre los Altos del Golán es "muy clara" y es la reflejada en las resoluciones relevantes, que declaran nulas y sin efecto jurídico internacional las decisiones de Israel de imponer sus leyes y su administración en ese territorio.

La reunión del Consejo de Seguridad este martes estuvo marcada además por la tensión en Gaza, tras los últimos lanzamientos de cohetes contra Israel desde ese enclave y la respuesta militar de las autoridades israelíes.

La ONU llamó a toda la comunidad internacional a condenar los ataques por parte de Hamás y acusó al movimiento islamista palestino de "provocaciones" que disparan el riesgo de una escalada aún mayor.

"En los últimos diez días ha habido dos ataques con cohetes desde Gaza dirigidos al área de Tel Aviv, lo que representa una escalada muy seria", aseguró el enviado de la organización para Oriente Medio, Nickolay Mladenov.

Guterres, por su parte, también condenó esos ataques, aunque insistió en que ahora lo necesario es que todas las partes muestren "moderación".

Según la ONU, una nueva guerra en Gaza "sería devastadora para los palestinos y tendría consecuencias para Israel", en especial para sus ciudadanos que viven cerca del enclave palestino.

El embajador de Israel, Danny Danon, mientras tanto, advirtió de que si los ataques no cesan, los líderes de Hamás van a conocer "el poder" del Ejército israelí y no van a ser capaces de salir de los túneles que han construido bajo el suelo de Gaza.

Mario Villar