EFEWashington

Estados Unidos ha prohibido la entrada en su territorio del oligarca ucraniano Ígor Kolomoiski y de su familia por su "participación en una corrupción significativa" cuando ejerció como gobernador de la provincia de Dnipropetrovsk, anunció este viernes el secretario de Estado, Antony Blinken.

"Kolomoiski estuvo involucrado en actos de corrupción que socavaron el Estado de derecho y la fe del público ucraniano en las instituciones democráticas y los procesos públicos de su Gobierno, incluyendo el uso de su influencia política y poder oficial para su beneficio personal", señaló Blinken en un comunicado.

Además, el jefe de la diplomacia estadounidense expresó su "preocupación por los esfuerzos actuales y en curso por parte de Kolomoiski para minar los procesos e instituciones democráticas de Ucrania", lo que consideró como "una grave amenaza para su futuro".

La designación por parte del Departamento de Estado, adoptada en virtud de la Ley de Operaciones Extranjeras y Programas Relacionados de 2020, abarca igualmente a la "familia inmediata" del oligarca ucraniano, como a su esposa, Iryna Kolomoiski y sus hijos, Angelika e Israel Kolomoiski.

Por ello, agregó Blinken, "Ígor Kolomoiski y cada uno de estos miembros de su familia inmediata no son aptos para entrar en Estados Unidos".

"Esta designación reafirma el compromiso de Estados Unidos de apoyar las reformas políticas, económicas y del sector judicial que son claves para el camino euroatlántico de Ucrania", puntualizó el secretario de Estado.

En ese contexto, indicó que Washington "sigue apoyando a todos los ucranianos, cuyo trabajo saca adelante las reformas" en su país, y que el Departamento de Estado seguirá utilizando medidas como esta "para promover la rendición de cuentas de los actores corruptos en esta región y en todo el mundo".

Kolomoiski, el segundo hombre más rico de Ucrania, con una fortuna que en 2013 se estimaba en cerca 3.500 millones de dólares, fue nombrado al frente de Dniepropetrovsk, región vecina de la rebelde Donetsk, en marzo del 2014, tras la revuelta en Kiev que apartó del poder al presidente Víktor Yanukóvich.

Tras el estallido de la sublevación prorrusa en las regiones de Donetsk y Lugansk, Kolomoiski financió la creación del regimiento ucraniano de voluntarios "Azov", adscrito a la Guardia Nacional de Ucrania.

Los oponentes del actual presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, lo caricaturizan como un drogadicto, una marioneta de Kolomoiski y un ucranófobo apoyado por el Kremlin.