EFEGinebra

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, dijo hoy que el cese de hostilidades en el país "se ha reducido de forma considerable" y que "en general" el alto el fuego se mantiene.

El pasado 27 de febrero a las 00.00 horas local entró en vigor un alto el fuego que suscribieron el gobierno sirio y 97 facciones y grupos de la oposición armada, y del que se excluyó a los grupos terroristas Estado Islámico y Frente Al Nusra.

El mediador indicó que las partes beligerantes han logrado mantener el cese de las hostilidades durante seis días y que ello ya era una buena noticia en sí misma.

"Seis días es un periodo considerable sobre todo si tenemos en cuenta que el conflicto dura ya cinco años", puntualizó.

No obstante, De Mistura admitió que aún hay combates en varios lugares y citó Hama, Homs, Latakia y Damasco, aunque se congratuló que estos incidentes "hayan podido contenerse".

"Los dos copresidentes del cese de hostilidades -Estados Unidos y Rusia- están trabajando y dando una atención especial a estos incidentes, y hasta la fecha han podido contenerse".

De Mistura explicó que los participantes del grupo de trabajo sobre el cese de hostilidades -que tienen centros de operación trabajando 24 horas en Ginebra, Ammán, Moscú y Washington- están trabajando en identificar si hay "alguna tendencia negativa" que pueda afectar la confianza de los sirios en el proceso.

"La situación podría resumirse como frágil, el éxito no está garantizado, pero el progreso es visible para todos y especialmente para los sirios", sostuvo.

De Mistura recordó que el cese de las hostilidades, y la entrega de ayuda humanitaria a las más de 480.000 personas que viven bajo sitio, están estrechamente interrelacionadas con el proceso político y la nueva ronda de negociaciones de paz anunciadas para la próxima semana.

"Que se mantenga el cese de hostilidades y la entrega de asistencia es extremadamente importante para facilitar las atmósfera y la credibilidad de las negociaciones. Pero no son precondiciones, la precondición es que todo el mundo vea que el proceso político acabará con la tragedia en Siria", destacó.

El enviado especial confirmó que ha establecido la fecha del 9 de marzo por la tarde como el día para iniciar el nuevo diálogo que será, como en el primer intento de enero, "encuentros de proximidad".

Es decir, las partes no se encontrarán directamente alrededor de una misma mesa, sino que ambas estarán en Ginebra, y De Mistura se reunirá de forma separada con cada una de ellas.

En este sentido, el mediador dijo que algunas delegaciones podrían estar en Ginebra el mismo día 9 "pero que otras podrían hacerlo el día 11, otras incluso el día 14", alertó.

A la ronda de enero acudieron la delegación del Gobierno sirio y la formada en el seno de la Comisión Suprema para las Negociaciones, una alianza de grupos opositores políticos y armados sirios que fue aceptada como interlocutor válido.

Sin embargo, ambas delegaciones entraron rápidamente en una dinámica de acusaciones mutuas y la oposición demandó al régimen de Damasco que antes de entrar en conversaciones sustantivas levantase el cerco militar sobre distintas áreas pobladas controladas por la oposición.

Asimismo, le exigió el cese de bombardeos sirios y rusos sobre zonas civiles, cosa que no sólo no ocurrió sino que los ataques se intensificaron, por lo que las negociaciones fracasaron y De Mistura suspendió el proceso.

El mediador espera que los participantes en las discusiones hagan posible el cumplimiento de la resolución 2254 del Consejo de Seguridad, que promueve un arreglo político a la guerra en Siria, el cese de las hostilidades y la mejora de la situación humanitaria.