EFEÁmsterdam

Testigos de cómo se gestó el derribo del vuelo MH17 en el Este de Ucrania en 2014 quieren testificar, pero solo de forma anónima, por miedo a represalias por parte de Moscú, subrayó este martes la Fiscalía holandesa, que asegura tener "fuertes indicios" de que Rusia está tratando de boicotear las investigaciones.

El vuelo MH17 de Malaysia Airlines, con código compartido con la aerolínea KLM y operado por un avión Boeing 777, despegó del aeropuerto de Shiphol, en Amsterdam, con destino a Kuala Lumpur con 283 pasajeros y 15 tripulantes. Tras ser alcanzado por un misil, se estrelló en Donetsk, a 40 kilómetros de la frontera con Rusia.

Durante la segunda sesión judicial, el fiscal Thijs Berger explicó que los testigos vieron cómo se transportaba o supervisaba el misil que pudo derribar el aparato, pero no quieren que su identidad se haga pública porque "el Estado de Derecho ha sido sustituido por el Estado de la violencia".

Uno de ellos se unió como voluntario a los separatistas y presenció el momento del ataque contra el avión, desde un lugar donde también estaban algunos miembros del servicio secreto ruso (FSB). "Dijo que los presenten estaban al principio muy felices porque pensaron que habían derribado un avión de transporte militar ucraniano", explicó el fiscal.

El Ministerio Público advirtió de que las amenazas contra los testigos provienen de grupos armados en el Este de Ucrania y del servicio secreto de Rusia, pero celebró que las investigaciones están casi terminadas y las evidencias vienen principalmente de conversaciones interceptadas por los servicios secretos ucranianos.

Berger recordó que, durante los últimos años, hubo "fuertes evidencias de que las autoridades rusas están tratando de frustrar las investigaciones sobre el MH17", como ya ocurrió con los intentos de ciberataque contra la Junta de Seguridad holandesa, el Equipo Internacional de Investigación Conjunta (JIT) o amenazas a algunos testigos.

"Esto hace que haya una sombra oscura sobre este proceso judicial. Las fuerzas de inteligencia rusas han sido acusadas de varios intentos de asesinato cometidos en países europeos. Estos testigos indican temer por su vida si se conoce su identidad, y sus preocupaciones son comprensibles", agregó Berger.

En cuanto al ruso Oleg Pulátov, el único de los cuatro imputados en la causa que ha decidido participar en el proceso judicial y enviar abogados para defender su inocencia, podrá responder a las preguntas de la Justicia por escrito, o incluso a través del juez de instrucción en Rusia.

Si se quiere contar con su cooperación, también como testigo contra los otros tres sospechosos que no reconocen la legitimidad del tribunal, se le tendrá que garantizar que no será arrestado a su llegada a los Países Bajos, ya que pesa sobre él una orden de detención internacional, ni será extraditado a otro país que lo solicite.

"Puede ser vergonzoso para algunos ver a un sospechoso denunciado a nivel internacional entrar en el tribunal, explicarse y luego abandonar la Corte como un hombre libre. Pero para llegar a conocer la verdad, esto puede ser importante", añadió el fiscal, quien recordó que un interrogatorio por videoconferencia está excluido por ley.

De todos los posibles escenarios que se ponen sobre la mesa para explicar lo ocurrido al MH17, lo que incluye una posible "explosión interna" o un "ataque desde un avión militar ucraniano", la Fiscalía cree que el único escenario "que tiene sentido" es que el avión de Malaysia Airlines fuera derribado desde Pervomaiski por un misil Buk, un sistema que varios testigos vieron ser transportado y lanzado.

La Fiscalía subrayó que se ha probado la autenticidad de las conversaciones telefónicas interceptadas y las imágenes de vídeo que se están utilizando como pruebas ante el tribunal, así como mensajes y fotos en redes sociales, imágenes satelitales y de Google Streetview, y la participación de los cuatro acusados.

La veracidad de los siete vídeos y tres fotos del Buk, hechos en el Este de Ucrania, está garantizada por el Instituto Forense Holandés, pero Moscú asegura que las imágenes han sido manipuladas.

La Fiscalía subrayó que el MH17 es un "ejemplo clásico de desinformación" por parte del Gobierno ruso y aseguró que "esa campaña cínica, que se ha estado ejecutando durante cinco años, es una carga pesada para muchos familiares de las víctimas, para quienes es esencial aclarar lo que sucedió e identificar a los responsables lo antes posible".

Tras escuchar este martes a la acusación, el tribunal de alta seguridad de Schiphol retomará las sesiones el próximo 23 de marzo, con intención de atender a los argumentos de la defensa.

Imane Rachidi