EFESaná

El enviado de la ONU para el Yemen, Martin Griffiths, llegó hoy a Saná para reunirse con la delegación del movimiento rebelde hutí y discutir la situación de la ciudad portuaria de Al Hudeida, donde hay un alto el fuego con el Ejército yemení en vigor.

A su llegada al Aeropuerto Internacional de Saná, el que actúa como principal mediador en el conflicto no hizo ninguna declaración a los medios, según constató Efe.

En el aeródromo un grupo de niños enfermos que esperaban su llegada recibieron al enviado con pancartas en las que se leía: "Los niños yemeníes están sufriendo. Levanta el bloqueo sobre el Aeropuerto Internacional de Saná", ya que se encuentra cerrado desde agosto de 2016.

Aunque no han trascendido muchos detalles sobre el encuentro que se prevé que tenga con los responsables del movimiento insurgente, respaldado por Irán, Griffiths tiene previsto seguir con la ronda de conversaciones tras las consultas de paz en Suecia, celebradas en diciembre, con el fin de impulsar la tregua.

Además, se encontrará con el general retirado holandés Patrick Cammaert, presidente del denominado Comité de Coordinación de Reubicación (RCC, por sus siglas en inglés), órgano encabezado por la ONU para la supervisión del cumplimiento del alto el fuego en la urbe, vital por su puerto marítimo.

Tras el Yemen, Griffiths se dirigirá, según lo previsto, a Arabia Saudí para reunirse con el presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, que se encuentra exiliado en Riad.

En virtud del acuerdo de Estocolmo alcanzado en Suecia existe un cese de hostilidades entre las partes en conflicto, que se enfrentan desde finales de 2014, en Al Hudeida desde el pasado día 18 de diciembre y que ambas se han acusado de incumplir.

El 29 de diciembre, los rebeldes comenzaron a replegarse del puerto de Al Hudeida, el principal del país y bajo el control de la milicia chií, en cumplimiento del acuerdo del alto el fuego, aunque el Gobierno yemení duda de que se esté llevando realmente a cabo.

El pacto, alcanzado el pasado día 13 tras una semana de negociaciones en Suecia, se implementará por fases y fija un plazo de 21 días para la total retirada de las tropas a partir de la fecha en la que comenzó a implementarse el alto el fuego.

Y contempla que la seguridad del puerto y de la ciudad en la costa del mar Rojo corra a cargo de fuerzas locales, que sustituirán a los militares y rebeldes conforme se retiren de forma paulatina.