EFESeúl

El enviado especial de Suecia para la península coreana, Kent Rolf Magnus Harstedt, aseguró hoy que la ventana para que Washington y Pionyang logren un acuerdo sobre desnuclearización "sigue abierta" pese al aparente fiasco de su reciente reunión en Estocolmo.

"No hemos oído nada sobre la voluntad de ninguna de las partes de dar por cerrado el dialogo. De hecho, consideramos que la ventana sigue abierta", dijo Harstedt en una rueda de prensa ofrecida hoy en la embajada sueca en Seúl.

El diplomático consideró que, pese a que la reunión de trabajo de Estocolmo se cerró con versiones discordantes sobre lo ocurrido y con el delegado norcoreano diciendo que las conversaciones se han roto porque EE.UU. no ha aportó "nada nuevo" al diálogo, el encuentro fue positivo.

"Se tuvo la sensación de que la reunión se interrumpió (por el desacuerdo de las partes). Para nada: se celebró hasta el final y hasta duró un poco más de lo previsto", dijo el enviado especial de Suecia.

Su país, primera nación en establecer relaciones con Pionyang (en 1973), ha mediado entre Corea del Norte y EE.UU. (que no mantienen oficialmente relaciones) y ha acogido varias reuniones bilaterales y multilaterales de distinto rango a lo largo de los años.

Pese a que el régimen rechazó la oferta de Estocolmo para que ambas partes se volvieran a reunir a las dos semanas del encuentro del 5 de octubre, Harstedt dijo que Suecia va a volver a invitarlas y que espera que norcoreanos y estadounidenses puedan verse las caras antes de fin de año.

"Teniendo en cuenta que conozco a ambas partes, voy a decir que soy moderadamente optimista con respecto al proceso", aseguró Harstedt, que justificó su entusiasmo asegurando que los dos lados "tienen la sensación de que están ante una oportunidad histórica" que a su vez, recordó, podría no volver a presentarse.

Harstedt se encuentra en Seúl para reunirse con representantes del Gobierno sureño, como la canciller, Kang Kyung-wha, o el delegado surcoreano en desnuclearización, Lee Do-hoon, y tratar los últimos desarrollos en diálogo desnuclearizador.

El enviado especial sueco para la península de Corea, cargo creado por Estocolmo en 2017 ante la escalada de tensión que se vivió en la región, opinó que en la reunión del 5 octubre las partes "fueron con diferentes expectativas" sobre lo que cada una iba a ofrecer.

Aun así, subrayó que la reunión se celebró con una "buena atmósfera" y fue una excelente oportunidad para que dos equipos que "apenas se conocen" puedan empezar a hacerlo.

"Tras décadas de agresividad y desconfianza tenemos que ser conscientes de que un proceso así lleva tiempo. La palabra clave aquí es confianza, y esa confianza necesita cimentarse", concluyó.