EFEIslamabad

El futuro de los 2,4 millones de refugiados afganos en Pakistán depende de la paz en Afganistán, un proceso que ha avanzado en los últimos días con el anuncio de un próximo acuerdo con los talibanes para reducir la violencia.

Esa es la conclusión de la "Cumbre de refugiados de Islamabad. 40 años de presencia de refugiados afganos en Pakistán" que contó con la participación del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres; el primer ministro paquistaní, Imran Khan; el responsable de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Filippo Grandi, y el negociador de Estados Unidos con los talibanes, Zalmay Khalilzad.

“La solución (al problema de los refugiados) no es humanitaria. La solución es la paz. Y por ello, debemos en estos momentos concentrar todos nuestros esfuerzos en apoyar el proceso de paz (en Afganistán)”, afirmó Guterres.

El secretario general de la ONU remarcó que la “guerra es un negocio” y siempre hay gente que quiere mantenerla por lo que hay que “pelear” para alcanzar la paz.

“La repatriación está vinculada con la paz y la paz con la estabilidad”, aseguró Guterres, quien añadió que a eso hay que añadir inversiones económicas en Afganistán para que los afganos puedan acceder a trabajos y tengan motivos para regresar a su país.

2,4 MILLONES DE REFUGIADOS

Pakistán alberga a 1,4 millones de afganos registrados legalmente y se estima que a cerca de otro millón en situación ilegal, una de las comunidades de desplazados más grandes y antiguas del mundo que comenzó a llegar a territorio paquistaní con la invasión soviética en 1979.

Todo ello, sin apenas apoyo de la comunidad internacional, según Guterres, que llamó hoy a los demás países a “dar un paso” adelante ahora que se discute una posible repatriación si se alcanza la paz.

Respecto al proceso de paz, el negociador de Estados Unidos con los talibanes, Zalmay Khalilzad, se mostró "cautelosamente optimista", días después de que Washington anunciase un próximo acuerdo con ellos si se confirma que aceptan la reducción de la violencia en Afganistán.

"Me siento cautelosamente optimista. Hemos progresado", afirmó Khalilzad, aunque reconoció que se trata de una situación "muy complicada" en la que todas las partes deberán "ceder" para alcanzar un acuerdo.

"Soy consciente de que hay muchos desafíos", matizó el diplomático.

Por su parte, el portavoz talibán Suhail Shaheen aseguró hoy a Efe que las "negociaciones con los estadounidenses han finalizado", al igual que "el acuerdo entre las dos partes", lo que acerca más la firma de ese documento para finales de este mes.

Sobre el país vecino, el primer ministro paquistaní, Imran Khan, subrayó también en varias ocasiones que Pakistán solo busca la paz en Afganistán, tras años de acusaciones por parte de Washington y Kabul de que no colaboraba y daba refugio a los talibanes.

“Puedo decir que no hay refugios (de terroristas) aquí. Cualquiera que fuese la situación en el pasado, ahora os digo que solo queremos una cosa: la paz en Afganistán”, dijo Khan.

El ministro paquistaní de Exteriores, Shah Mahmood Qureshi, dejó muy claro durante su intervención que el objetivo de Pakistán es repatriar de su territorio de forma gradual y voluntaria a los 2,4 millones de afganos, aunque el 60 % de ellos hayan nacido en territorio paquistaní.

“Es su país. Deben volver”, dijo el ministro.

PRIMERO LA PAZ

Grandi coincidió en la necesidad de un proceso de repatriación “voluntario y digno”, pero aclaró que la situación es muy compleja, con solo el año pasado 400.000 desplazados internos por la guerra en Afganistán.

Según el responsable de ACNUR, la violencia en territorio afgano provocó que solo 8.000 refugiados volviesen a Afganistán en 2019, un número muy por debajo de los 370.000 refugiados registrados que cruzaron la frontera en 2016 o los 50.000 de años posteriores.

“La paz es el punto de inicio, comida y alojamiento vienen después y finalmente oportunidades económicas”, subrayó Grandi.

Tras casi dos décadas de conflicto desde el derrocamiento del régimen talibán con la invasión estadounidense de Afganistán en 2001, esa paz parece más cerca que nunca, lo que dará paso a que los refugiados afganos puedan regresar a su país tras 40 años de exilio.

Jaime León