EFEJerusalén

El primer ministro en funciones de Israel, Benjamin Netanyahu, reunió hoy a su Gabinete en el Valle del Jordán, en la Cisjordania ocupada, y aprobó la regularización y extensión de una colonia judía de la zona a dos días de los comicios.

El Ejecutivo autorizó el asentamiento, ya levantado sin el permiso gubernamental previo, y anunció que permitirá su ampliación más allá de los límites que hoy ocupa, confirmaron a EFE fuentes de la oficina del primer ministro.

Netanyahu adelantó la semana pasada su intención de anexionar el Valle del Jordán, si era reelegido, y hoy aprobó regularizar una de sus colonias, medida a la que inicialmente se había opuesto el fiscal general del Estado por considerar que podía ser propaganda política, pero cuya objeción retiró hoy, según el digital Times of Israel.

La aprobación definitiva de la colonia, matizó Netanyahu en un comunicado, será "con el establecimiento del próximo Gobierno".

El pasado martes, el jefe del Ejecutivo prometió que, en caso de ganar las elecciones y formar Gobierno, aplicaría la soberanía israelí en el Valle del Jordán, fronteriza con Jordania, y que constituye alrededor de un 30% del territorio cisjordano.

La anexión de esta región será un paso previo "a la aplicación de la soberanía israelí sobre todas las comunidades (judías) de Judea y Samaria (denominación bíblica para Cisjordania)", incluidos los bloques de asentamientos y otras áreas que considera "esenciales" para la seguridad israelí, remarcó hoy el primer ministro.

Según este, todo el plan constará en el llamado Acuerdo del Siglo, que elabora la Administración estadounidense del presidente Donald Trump para activar negociaciones entre israelíes y palestinas, y cuya parte política previsiblemente será presentada poco después de las elecciones israelíes de este 17 de septiembre.

Estas medidas se interpretan como un guiño para arrastrar el voto de la población colona judía que vive en los asentamientos de los territorios palestinos ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este, más de 600.000 israelíes.

En la región del Valle del Jordán, que Netanyahu considera crucial para la seguridad de Israel, residen unos 60.000 palestinos y 9.500 colonos judíos distribuidos en 37 colonias, según datos de la ONU.

Un 87% de su superficie es Área C, bajo control israelí, de acuerdo con los Acuerdos de Oslo (1993-1995).

Es una zona agrícola fértil, con un clima más bien cálido y abundante agua en su sustrato que es utilizada para los extensos cultivos de la región, explotados en su mayoría por Israel.

El área, igual que el resto de Cisjordania y Jerusalén Este, está ocupada por Israel desde la Guerra de los Seis Días de 1967.

La ocupación sobre los territorios palestinos ha sido condenada en reiteradas resoluciones internacionales.

Para la comunidad internacional, las colonias judías en territorio ocupado no tienen base legal y constituyen una violación del derecho internacional y un obstáculo para una paz justa y duradera.