EFEBeirut

El Gobierno del Líbano se desvinculó este lunes del envío de drones realizado el fin de semana por el grupo chií Hizbulá hacia un área marítima disputada con Israel y calificó la acción de "inaceptable" en medio de las negociaciones para delimitar las aguas entre ambos países, en una muy poco común crítica pública al poderoso movimiento armado y político.

"El Líbano considera cualquier actividad fuera de la responsabilidad del Estado y del marco diplomático de las negociaciones como inaceptable, y estas exponen al país a peligros innecesarios", denunció la Presidencia del Consejo de Ministros del Líbano en su cuenta de Twitter.

El primer ministro, Najib Mikati, y el jefe de la diplomacia, Abdulá Bou Habib, trataron hoy en una reunión el envío de los tres aviones no tripulados el pasado sábado hacia aguas disputadas con el Estado judío, una acción cuya autoría ha sido asumida por Hizbulá, según el gabinete.

La Presidencia del Consejo de Ministros, que evitó mencionar explícitamente a ningún grupo en sus acusaciones, destacó que el lanzamiento se produjo "fuera de la responsabilidad del Estado" y reiteró su interés en avanzar en las negociaciones en marcha con Israel.

"Pedimos a todas las partes que tengan responsabilidad nacional y se comprometan con todo lo anunciado, (una postura) que aseguraba que todo el pueblo está apoyando al país en el proceso de las negociaciones", concluyó el órgano.

Israel interceptó el pasado fin de semana tres drones pertenecientes a Hizbulá que, según su versión, se dirigían a un área marítima disputada con el Líbano donde el Estado judío alza una nueva plataforma para extraer gas natural.

La colocación de esta plataforma reavivó en las últimas semanas las negociaciones entre ambos países vecinos para delinear sus fronteras marítimas, un diálogo indirecto iniciado en octubre de 2020 y que había estado suspendido durante más de un año por desacuerdos entre las partes.

El Líbano, sumido en una de las peores crisis económicas de la historia reciente, espera ganar acceso a potenciales reservas de gas en el mar Mediterráneo gracias a las negociaciones, que tienen lugar con mediación estadounidense.

Hizbulá, acérrimo enemigo de Israel, contra el que libró una breve guerra en 2006, controla varias regiones del Líbano, incluida la divisoria con el Estado judío, y de tanto en tanto se enzarza con las fuerzas del país vecino de forma unilateral en altercados de poca envergadura.