EFEBeirut

El Gobierno libanés entró este domingo oficialmente en funciones en coincidencia con el inicio de una nueva legislatura tras las elecciones parlamentarias del pasado 15 de mayo, de las que salió una Cámara fragmentada y sin una clara mayoría.

El presidente del país, Michel Aoun, había anunciado el sábado en un comunicado que al "Gobierno se le considera como dimitido con el inicio del mandato del Parlamento" este domingo, pero le pidió que siguiera haciendo su trabajo de manera interina hasta la formación de un nuevo Ejecutivo.

El Gobierno encabezado por el primer ministro Najib Mikati llevó a cabo su último Consejo de Ministros el pasado viernes.

En él adoptó algunas decisiones como la compra de medicamentos para el cáncer y enfermedades crónicas, la restricción del uso de la producción de pan árabe y un aumento de las tarifas de la telefonía móvil, según un comunicado de la oficina de prensa de la Presidencia.

La última vez que el Gobierno libanés entró en situación de interinidad, con la dimisión del de Hasan Diab en agosto de 2020 a raíz de la gran explosión en el puerto de Beirut, pasó más de un año hasta que se pudo formar uno nuevo, el de Mikati.

La falta de acuerdos entre los bloques parlamentarios retrasaron el nuevo gabinete durante meses pese a que el país atravesaba una de sus peores crisis económicas en más de siglo y medio y requería de reformas urgentes para, entre otras cosas, desbloquear un paquete de ayuda financiera internacional.

Ahora, el Parlamento está aún más fragmentado que entonces después de que el bloque encabezado por el movimiento político y armado chií Hizbulá, el cristiano Movimiento Patriótico Libre de Aoun y la formación también chií Amal se quedara sin los apoyos suficientes para sumar una nueva mayoría en las pasadas elecciones.

En los próximos días, el nuevo Legislativo, en el que han ganado peso partidos de la oposición, deberá votar para elegir al nuevo presidente de la Cámara, un puesto que ocupa desde 1992 Nabih Berri, líder de Amal.