EFEEl Cairo

El Gobierno yemení reconocido internacionalmente ha acusado a los separatistas sureños de dar lugar a una nueva escalada en la provincia de Abian, diez días después de que los secesionistas fueran acusados de un "golpe de Estado contra las instituciones legítimas" en Adén, sede del Ejecutivo.

El ministro de Información yemení, Muamar al Eryani, aseguró en su cuenta de Twitter que las fuerzas afiliadas al separatista Consejo Transitorio Sureño (CTS) han cercado el campamento de las fuerzas especiales del Gobierno en Zinyibar, la capital provincial de Abian.

Por su parte, una fuente del comité mediador entre el Ejecutivo central y los secesionistas dijo a los periodistas que las fuerzas especiales del "Gobierno legítimo" se retiraron de su campamento después de enfrentamientos con los separatistas, que irrumpieron en esta base y también en la de la Policía militar en Abian.

Al Eryani agregó que estas acciones de los sureños "confirman su intención de seguir con el golpe contra el Gobierno", en referencia a la toma el pasado día 10 de las principales instituciones estatales en la ciudad de Adén, sede temporal del Ejecutivo de Abdo Rabu Mansur Hadi.

Aunque en los últimos días las milicias sureñas se han retirado de algunas instituciones importantes por la presión de Arabia Saudí, todavía controlan un gran número de edificios gubernamentales y posiciones militares en Adén.

Anteriormente, el Ministerio de Asuntos Exteriores yemení rechazó "la escalada injustificable" en la provincia de Abian a causa del CTS, apoyado por "los hermanos de Emiratos Árabes Unidos" (EAU), que han entrenado a las milicias separatistas.

En su cuenta de Twitter, Exteriores destacó que esa escalada "va a socavar y hacer fracasar los esfuerzos de mediación del reino saudí", que apoya al Gobierno yemení e impuso un alto el fuego en Adén el pasado día 11 e invitó a un diálogo a ambas partes.

El Ministerio de Exteriores yemení reiteró su llamamiento a EAU para que deje de ofrecer apoyo a los separatistas, al considerarlo un acto "ilegal y en contra del Estado del Yemen".

Mientras, Al Eryani pidió una vez más a la coalición militar encabezada por Arabia Saudí que "intervenga inmediatamente y obligue al CTS a detener su escalada y a retirar a todos sus efectivos".

Estas declaraciones evidencian la tensión que existe en el seno de la coalición árabe que interviene en el Yemen en apoyo del Gobierno reconocido y en contra de los rebeldes hutíes, alianza cuyos dos principales integrantes son Riad y Abu Dabi.

Abu Dabi ha apoyado en los pasados años a los separatistas sureños, que reivindican la independencia de la región, que fue anexionada por el norte en 1990, y que han convivido con el Gobierno de Hadi en Adén, no sin tensiones.

Los sucesos de hoy en Zinyibar son una nueva demostración de fuerza por parte de los separatistas, que el pasado fin de semana obtuvieron el respaldo de decenas de miles de personas que se manifestaron en las calles de Adén a su favor.

La manifestación fue convocada por un abanico de fuerzas políticas que reclaman agrupar a sindicatos y organizaciones favorables al CTS, órgano político de los separatistas cuyas milicias se engloban en el llamado "cinturón de seguridad".