EFEBeirut

El Gobierno libanés anunció hoy los resultados de los comicios parlamentarios correspondientes a algo menos de la mitad de las circunscripciones electorales del país, mientras continúa el recuento en el resto de áreas en medio de alegaciones de fraude en algunos colegios.

El ministro de Interior, Basam Maulaui, reveló en rueda de prensa los nombres de los candidatos vencedores en siete de los 15 distritos electorales libaneses, una lista que no llega a cubrir ni los 64 escaños que supondrían una mayoría en la Cámara, formada por 128 diputados.

Además, en el Líbano cada zona geográfica suele tener una marcada tendencia política hacia un grupo u otro, por lo que un mapa incompleto de resultados no resulta representativo.

Se espera que el escrutinio termine esta misma noche, pese a que algunos candidatos han denunciado una presunta desaparición de urnas.

En su intervención, Maulaui calificó de infundadas las informaciones sobre la desaparición de una urna que se correspondía con el voto exterior por uno de los distritos electorales capitalinos y aseguró que las autoridades están "siguiendo" las distintas alegaciones a este respecto.

También evalúan otras acusaciones sobre un distrito meridional donde un candidato opositor que encabezaba el escrutinio se quedó sin escaño en el último momento, un asunto que provocó una pequeña protesta ante la sede del Ministerio durante la rueda de prensa del titular.

La Cámara saliente está controlada por el grupo chií Hizbulá y sus aliados, principalmente el partido de mismo signo Amal y el cristiano Movimiento Patriótico Libre, del actual presidente libanés, Michel Aoun.

Estos son los primeros comicios desde el estallido en 2019 de una grave crisis económica que ha empujado a casi el 80 % de la población por debajo del umbral de la pobreza y ha hecho caer el valor de la moneda local en más de un 90 %.

Entre los encargos del nuevo Legislativo, estarán elegir al próximo presidente de la República a finales de este año y ratificar la composición del Gobierno que tomará las riendas del país después de las elecciones, con el cometido de implementar profundas reformas para salir de la crisis.