EFEBangkok

El Partido de Acción Popular (PAP) ganó este viernes sus decimoquintas elecciones consecutivas en Singapur desde 1959, consolidando su hegemonía en la próspera ciudad-Estado, aunque la oposición obtuvo sus mejores resultados en décadas.

En medio de la pandemia y con una seria crisis económica en ciernes, los votantes apoyaron mayoritariamente al PAP, liderado por el primer ministro, Lee Hsien Loong, un tecnócrata que ha seguido el legado de su padre, Lee Kuan Yew, el fundador de la Singapur moderna.

El PAP obtuvo el 61 por ciento de los votos y 83 de los 93 escaños del Parlamento, mientras que el Partido de los Trabajadores consiguió el 11 por ciento de las papeletas y 10 asientos, según los resultados oficiales anunciados en la madrugada del sábado.

El Partido Progresista de Singapur quedó en tercer lugar con el 9 por ciento de los votos, pero no consiguió ningún escaño debido a un sistema electoral que premia a los grandes partidos.

El PAP ganó sus primeros comicios en 1959, cuando la ex colonia británica consiguió el autogobierno limitado, y se ha mantenido desde entonces como la principal fuerza política en la isla, incluidos los dos años que se unió a Malasia antes de independizarse en 1965.

"Asumo este mandato de forma responsable para abordar la COVID-19 y la crisis económica", afirmó Lee en una conferencia de prensa retransmitida en directo tras conocer los resultados.

El mandatario afirmó que el número de votos recibidos es "mejorable" y no fue "tan alto" como esperaba, pero aceptó la "responsabilidad" de gobernar la ciudad-Estado en los cinco siguientes años.

Lee felicitó a la oposición por sus buenos resultados al reconocer que muchos jóvenes votaron por candidatos opositores, y saludó que haya "diversidad de voces" en el Parlamento.

En declaraciones a la prensa, Pritam Singh, líder del Partido de los Trabajadores, se mostró orgulloso por los resultados obtenidos por su partido, los mejores desde la independencia, y abogó por seguir trabajando para dar voz a sus simpatizantes.

Con mascarillas y respetando la distancia de seguridad, votaron unos 2,5 millones de personas, el 96 por ciento del electorado de la ciudad-Estado, donde el voto es obligatorio y tuvieron que extender dos horas la apertura de los colegios debido a los retrasos y las largas filas provocadas por las medidas para evitar brotes.

Las elecciones debían celebrarse antes de abril del año que viene, pero Lee decidió adelantarlas, según dijo, para que el Gobierno tenga un mandato sólido para combatir la pandemia hasta que se desarrolle una vacuna.

Singapur fue uno de los países que antes y mejor reaccionaron ante la COVID-19 y solo han fallecido 26 personas, pero los brotes se extendieron entre las hacinadas residencias dormitorio de los trabajadores inmigrantes, que suponen el 90 por ciento de los más de 45.000 contagiados detectados.

Además, Singapur se enfrenta este año a una caída del PIB de entre el 4 y el 7 por ciento debido al impacto del nuevo coronavirus en la economía, lo que supone la peor recesión del país desde la independencia.

A pesar de tener uno de los PIB per cápita más altos del mundo, esta nación del Sudeste Asiático llena de hoteles de lujo y centros punteros de investigación también padece una alta desigualdad, con un índice Gini del 0,452, aunque ha mejorado en los últimos años.

El primer ministro, de 68 años, es visto como un continuador de su padre, que consiguió la modernización de Singapur con medidas económicas liberales y un estilo político autoritario.

También es uno de los políticos mejor pagados del mundo con un salario anual de unos 2,2 millones de dólares singapurenses (1,5 millones de dólares o 1,3 millones de euros).

La oposición acusa al Gobierno de falta de transparencia, delimitar las circunscripciones electorales a su favor, controlar los principales medios de comunicación y usar las leyes para coartar la libertad de expresión de las voces críticas.

En este sentido, una ONG formada por parlamentarios y exdiputados del Sudeste Asiático afirmó que no hay fraude ni irregularidades en Singapur, pero alertó de que los comicios no son "justos" por la hegemonía del PAP.

"Hay una razón por la que el gobernante PAP ha ganado todas las elecciones desde el autogobierno de Singapur: el proceso entero está diseñado en gran medida a su favor", indicó en un comunicado Teddy Baguilat, miembro de Parlamentarios de ASEAN para los Derechos Humanos (APHR).