EFEDakar

El Parlamento de Gambia ha autorizado al presidente, Yahya Jammeh, a permanecer tres meses más en Gobierno en vísperas de la investidura del opositor Adama Barrow y ante un posible despliegue militar regional liderado por Nigeria para garantizar el traspaso de poderes.

Esta resolución -consecuencia legal del apoyo de la Cámara al estado de emergencia declarado por Jammeh- ha despertado la alarma entre la población y ya son miles los ciudadanos gambianos y extranjeros que han huido a Senegal y Guinea Bissau.

"Esta Asamblea considera y aprueba una resolución sobre la declaración del estado de emergencia en Gambia por un periodo de 90 días", señala el texto parlamentario dictado a última hora de ayer, que también "extiende la vida" de la Asamblea Nacional por el mismo tiempo.

Los diputados también condenaron "la ilegal y maliciosa interferencia en los asuntos internos de Gambia por el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana, del Gobierno de la República de Senegal y del representante de Senegal en el Consejo de Seguridad de la ONU".

Sin embargo, la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), liderada por Nigeria, parece dispuesta a cumplir su advertencia de enviar tropas "para restablecer la voluntad del pueblo" si Jammeh, derrotado por Barrow el pasado 1 de diciembre tras 22 años en el poder, no cedía.

Según informaron a Efe fuentes del Gobierno de Nigeria, tropas de este país ya han sido enviadas a Senegal para integrar la fuerza de intervención regional que puede forzar al presidente derrotado.

"Las tropas nigerianas salen. La fuerza aérea trasladará a sus soldados a Senegal", aseguraron estas fuentes.

La perspectiva de una confrontación militar entre Gambia y las tropas regionales ha provocado la huida de gambianos y residentes de países africanos y de otros continentes, que buscan refugio en naciones vecinas como Senegal y Guinea Bissau.

Según medios senegaleses, miles de personas, en su mayoría mujeres y niños, han cruzado la frontera gambiana esta semana en busca de refugio ante un posible conflicto.

"El presidente Jammeh se niega a dejar el poder y su obstinación amenaza con hundir a Gambia en el caos. Por este motivo, considero más sabio poner a salvo a mis hijos", dijo una refugiada gambiana tras llegar a Kaolack, ciudad del centro de Senegal.

Asimismo, miles de turistas británicos comenzaron a ser repatriados hoy de Gambia, mientras que la mayoría de las oficinas diplomáticas extranjeras han recomendado a sus ciudadanos que abandonen el país lo antes posible.

Barrow, que se encuentra refugiado por su propia seguridad en Dakar, aseguró en un mensaje difundido el lunes que mañana, como estaba previsto, prestaría juramento como presidente en suelo gambiano pero, tras la declaración del estado de emergencia, la investidura podría haber quedado comprometida.

Fuentes de la coalición política del presidente electo apuntaron que ese acto podría celebrarse en la Embajada de Gambia en Senegal que, técnicamente, se considera suelo gambiano, y que el nuevo presidente podría esperar allí hasta se den las condiciones necesarias para su regreso.

Jammeh llegó al poder en 1994, con apenas 29 años, tras un golpe de Estado al frente de un grupo de jóvenes militares.

Bajo presión de la comunidad internacional, convocó elecciones en 1995 y venció con amplia mayoría. Posteriormente, ganó todas los comicios hasta su inesperada derrota del pasado 1 de diciembre.

Durante todo este tiempo ha gobernado el país con mano de hierro y ha sido denunciado repetidamente por organizaciones internacionales ante supuestas violaciones de los derechos humanos que afectan principalmente a opositores y periodistas en Gambia.

Por Saliou Traoré