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El Parlamento de Moldavia restringió hoy las facultades del jefe del Estado al transferir la subordinación del Servicio de Información y Seguridad al Legislativo, una iniciativa muy criticada por la presidenta electa de ese país, Maia Sandu, y que ha generado protestas en Chisinau.

La decisión fue aprobada por 51 de los 101 diputados presentes. La oposición parlamentaria boicoteó la votación, según informa el medio moldavo Unimedia.

Según el documento aprobado, el jefe del Servicio de Información y Seguridad será designado por el Parlamento -y ya no por el jefe del Estado- para un mandato de cinco años.

Sandu criticó la restricción de las facultades al jefe de Estado y calificó la iniciativa, aprobada por la vía rápida, de un intento de usurpar el poder en Moldavia por parte del presidente saliente, el socialista prorruso Igor Dodon.

Por ello llamó hoy a los ciudadanos a protestar delante del Parlamento contra la medida, convocatoria a la que ella misma acudió junto a representantes de su partido y de otras fuerzas opositoras, así como otras 2.000 personas, según la Policía.

"Hemos venido a defender nuestra democracia. Durante casi 10 meses Dodon y su Gobierno ha hecho todo al revés y por eso tenemos que tomar las calles para defender nuestro voto y nuestros derechos", dijo Sandu.

"Ellos saben que vamos a poner orden en el país y tienen miedo", añadió, en referencia al presidente saliente y el Ejecutivo controlado por su partido.

La proeuropea Sandu ganó las elecciones presidenciales en Moldavia tras imponerse en la segunda vuelta de los comicios el pasado 15 de noviembre al prorruso Dodon, cuyo Partido Socialista continúa manteniendo el control sobre el Legislativo.