EFEVarsovia

El partido gobernante en Polonia, la fuerza nacionalista de derechas Ley y Justicia (PiS), ganó las elecciones generales celebradas hoy y en las que más del 43% de los polacos habrían votado a esta formación, según los sondeos a pie de urna, lo que permitirá a PiS revalidar su mayoría absoluta.

En una Polonia profundamente dividida, Ley y Justicia vuelve a ser la fuerza más votada pese a sus polémicas reformas y sus escandalosos enfrentamientos con Bruselas, sin que ni las alianzas entre las fuerzas de la oposición ni las protestas de parte de la sociedad polaca hayan podido evitarlo.

Y no solo eso, sino que Ley y Justicia exhibe hoy su músculo con unos resultados (todavía provisionales) que mejoran los obtenidos en las elecciones de 2015 (entonces recibió el 37,58% de los votos), cuando logró la primera mayoría absoluta en la historia de la democracia moderna polaca.

Según el sondeo a pie de urna elaborado por el instituto IPSOS para medios locales, Ley y Justicia habría obtenido el 43,6% de los votos, lo que equivale a 239 escaños de los 460 que tiene el Parlamento polaco (Sejm).

La alianza liberal de centro-derecha Coalición Ciudadana (KO), fue la segunda fuerza más votada con un 27,4% de los sufragios (130 escaños), y la coalición de izquierdas quedó en tercer lugar con el 11,9% de los apoyos (43).

Habrá que esperar hasta los resultados oficiales para confirmar si PiS volverá a gobernar con mayoría absoluta, aunque la fiabilidad de los sondeos a pie de urna en Polonia suele ser alta y la mayoría de medios de comunicación locales dan por hecho que la formación regirá en solitario los destinos del país otros cuatro años.

"Hemos logrado ganar a pesar del potente frente que se ha creado para atacarnos y derrotarnos", dijo el presidente de Ley y Justicia, Jaroslaw Kaczynski, encargado de dar el primer discurso de victoria, aunque a lo largo de toda la campaña electoral el histórico líder de Ley y Justicia se ha mantenido en un discreto segundo plano.

"Tenemos cuatro años de arduo trabajo por delante, porque Polonia debe cambiar más y seguir mejorando", añadió un eufórico Kaczynski, arropado por los gritos de "¡Jaroslaw, Jaroslaw!" de sus correligionarios.

Las declaraciones de Kaczynski auguran otra turbulenta legislatura, similar a los últimos cuatro años en los que PiS ha reformado el sistema judicial para someter a los jueces al control político y ha subyugado la libertad de los medios de comunicación públicos, según la Comisión Europea, atacando los valores liberales que simboliza la UE.

Detrás de esta victoria está el voto de los polacos satisfechos con las generosas ayudas sociales puestas en marcha por el Gobierno para mejorar la vida de los ciudadanos más pobres, marginados del crecimiento económico experimentado por el país en los últimos 30 años.

"Ahora queda demostrado que los polacos nos dan luz verde para seguir trabajando en esta línea", dijo hoy el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki.

Por detrás de PiS quedan la alianza liberal de centro-derecha Coalición Ciudadana (KO), segunda fuerza más votada con un 27,4% de los sufragios (130 escaños), y la coalición de izquierdas, en tercer lugar con el 11,9% de los apoyos (43).

El Partido Campesino (PSL) se sitúa como la cuarta formación en representación parlamentaria con un 9,6% (34 diputados), y la fuerza populista Confederación ocupa la quinta posición con el 6,4% (13).

Desde la Coalición Ciudadana se reconoció la victoria de Ley y Justicia, y se anunció que se intentará cooperar con el resto de formaciones para evitar "que Varsovia se convierta en una nueva Budapest", en referencia a las políticas del presidente húngaro, Victor Orban.

"Estas elecciones se producen tras cuatro años difíciles y una contienda electoral que no ha sido justa ni igualitaria, ya que nuestro oponente (PiS) ha usado técnicas injustas para derrotarnos", dijo el líder de los liberales, Grzegorz Schetyna.

Schetyna aseguró que su coalición trabajará ahora para lograr la victoria en las elecciones presidenciales de 2020, unos comicios en los que el presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk, podría ser candidato de los liberales en un intento de arrebatar la jefatura del Estado a Andrzej Duda, vinculado a PiS.

Mayor alegría se vivía en la sede de la alianza de izquierdas (coalición que aglutina a la izquierda, excomunistas y progresistas), que ve cómo las formaciones de izquierda vuelven al Parlamento polaco tras haber pasado la última legislatura sin representación parlamentaria.

El líder de la fuerza populista Confederación, Korwin Mikke, conocido por haber defendido en el Europarlamento que las mujeres ganen menos que los hombres, también se mostró exultante ya que su formación vuelve a contar con diputados en Polonia.

La participación ha sido del 61%, mucho más alta que la registrada hace cuatro años, cuando apenas el 50% de los polacos acudieron a las urnas.

El anuncio de los primeros resultados oficiales con datos del recuento, que comenzó tras el cierre de las urnas a las 19:00 horas GMT, se espera a partir de mañana.

Ignacio Temiño