EFEBagdad

El presidente iraquí, Barham Saleh, condenó este domingo el ataque del pasado viernes contra manifestantes pacíficos en la capital iraquí que dejó al menos 23 muertos, y aseguró que el país debe reforzar sus medidas de seguridad y los responsables deben ser llevados a juicio.

En un comunicado, la agencia estatal de noticias INA informó de que el presidente Barham Saleh y la enviada especial de la ONU para Irak, Jeanine Hennis-Plasschaert, se reunieron este domingo para condenar el "crimen abominable" y concretar medidas para que este tipo de ataques "no se vuelvan a repetir".

Tras una reunión no anunciada en el palacio presidencial de Al Salam, en Bagdad, ambas partes discutieron sobre la necesidad de "reforzar las medidas de seguridad, detener a los que perpetraron el crimen y llevarlos a juicio".

El pasado viernes, hombres armados abrieron fuego contra los manifestantes en la plaza Al Jalani, en el centro de Bagdad y próxima al epicentro de las protestas, la plaza Tahrir y dejaron al menos 23 muertos y más de 130 heridos.

Los hombres armados viajaban en vehículos todoterreno y dispararon contra los manifestantes, pero todavía se desconoce su afiliación, aunque activistas han señalado en las redes sociales que podrían pertenecer a grupos o milicias chiíes.

En este sentido, durante la reunión entre la enviada especial de la ONU y el presidente iraquí, afirmaron que el ataque fue llevado a cabo por "bandas ilegales" que tuvieron como objetivo a los manifestantes, así como a la "seguridad y la estabilidad del país".

Según la nota, ambas partes hablaron sobre cómo proteger los derechos de los ciudadanos durante las manifestaciones pacíficas que sacuden Irak desde el pasado 1 de octubre y que han dejado ya a más de 400 muertos y miles de heridos, según la pública e independiente Comisión de Derechos Humanos iraquí.

También discutieron sobre el rol de las fuerzas de seguridad, que tienen el deber de "trabajar para proteger a los manifestantes, preservar la paz" y de "no permitir el caos ni que se deforme el carácter pacífico de las protestas", de acuerdo con INA.

Finalmente, abordaron la situación política que está atravesando el país y las medidas para la elección de un nuevo candidato tras la dimisión en bloque del Gobierno del primer ministro Adel Abdelmahdi la semana pasada, tras dos meses de protestas duramente reprimidas en la capital y en las provincias del sur de Irak.