EFELisboa

El presidente de Portugal, el conservador Aníbal Cavaco Silva, mantiene la incertidumbre política en el país, al pedir hoy aclaraciones al Partido Socialista (PS) sobre su pacto parlamentario con la izquierda radical y ponerle condiciones para poder gobernar.

Más de un mes y medio después de las elecciones del 4 de octubre, Portugal sigue sin un Ejecutivo en plenas funciones, esta vez debido a las dudas que el jefe de Estado expresó hoy al líder del PS, António Costa, antes de llamarlo para formar Gobierno.

Cavaco Silva le ha pedido "clarificar" seis puntos incluidos en el acuerdo parlamentario alcanzado por el moderado PS con el resto de la izquierda (Bloque de Izquierda, Partido Comunista Portugués y Los Verdes).

El presidente le exigió un compromiso más detallado sobre cuestiones como la aprobación de "mociones de confianza" en el Parlamento y de los Presupuestos, especialmente el de 2016.

Instó también a clarificar los términos de este pacto para asegurar "el cumplimiento de las reglas de disciplina presupuestaria aplicadas a todos los países de la zona euro", las mismas que critican el Bloque y los comunistas.

En un comunicado difundido por la presidencia de la República al término de su entrevista con Costa, Cavaco Silva lamentó que Portugal esté viviendo una "crisis política" debido a la "moción de rechazo" aprobada por toda la oposición que provocó la caída del Gobierno del conservador Pedro Passos Coelho, apenas once días después de su toma de posesión.

Passos Coelho había sido el primer escogido por el jefe de Estado para liderar la formación de un Gabinete como cabeza de la lista más votada en las elecciones, en las que se alzó con la victoria aunque sin mayoría suficiente en el Parlamento.

Prácticamente descartada la opción de dejar al dimisionario Passos Coelho en funciones, Cavaco Silva ha puesto hoy sus condiciones a un Gobierno alternativo de izquierdas.

El socialista Costa responderá en breve a esas condiciones y objeciones del presidente portugués y, según fuentes del partido, lo hará por carta.

Los socios del PS en el Parlamento, el marxista Bloque de Izquierda y el Partido Comunista de Portugal (PCP), ya dieron sus propias respuestas al desafío de Cavaco Silva.

El Bloque (aliado de Syriza y Podemos en la UE) interpretó que Cavaco Silva finalmente "se ha echado atrás" en su objeción de llamar a formar Gobierno al Partido Socialista, apoyado en el Parlamento por el resto de la izquierda.

Por eso, se sigue ahora "el desarrollo de los contactos del Presidente de la República y el secretario general del PS, y los pasos para un rápido nombramiento del nuevo primer ministro" socialista, comentó el partido de izquierda radical.

El Partido Comunista, sin embargo, vio las exigencias propuestas por Cavaco Silva a António Costa como un obstáculo y avisó de que se preparan manifestaciones para demandar un Gobierno de izquierdas.

En caso de que Costa no sea nombrado, el jefe de Estado "asumirá así todas las responsabilidades y consecuencias políticas e institucionales por decisiones que contribuyan a degradar la situación nacional y promover un choque entre órganos de soberanía", alertó el líder comunista, Jerónimo de Sousa.

De Sousa también avisó de que la maniobra de Cavaco Silva es un último intento por "salvar" a los partidos conservadores, el PSD y el CDS-PP, que han liderado el Ejecutivo luso desde 2011, en el comienzo del duro programa de ajustes por el rescate financiero.

El partido ecologista de Los Verdes, también parte del acuerdo parlamentario con el PS, tildó de "abusivas" e "inaceptables" las exigencias del jefe de Estado, a quien acusó de "violar la Constitución" por intentar entrometerse en la voluntad de los electores portugueses, que votaron en mayoría a partidos de izquierda.

Antonio Torres del Cerro