EFETúnez

El presidente tunecino, Kais Saied, recibió hoy al ministro argelino de Exteriores, Sabri Boukadoum, para discutir sobre la situación de seguridad en la región, principalmente en la vecina Libia, escenario desde 2015 de una cruenta guerra civil entre el este y el oeste que en el último año ha devenido en un conflicto armado multinacional.

En un comunicado de prensa, el mandatario destacó "la importancia de colaborar en todos los dominios e imaginar nuevas formas de trabajar que permitan un salto cualitativo en la cooperación bilateral y que responda a las aspiraciones y deseos de dos pueblos hermanos, dejando de lado los obstáculos que obstruyen el camino".

En este sentido, Saied recordó que su primer viaje internacional como presidente fue el pasado mes de febrero a Argelia y se felicitó por la pronta visita de su homólogo argelino, Abdelmadjid Tebboune, que se espera desde hace varios meses pero para la que todavía no hay una fecha prevista.

En esta visita oficial de un día, el político argelino se reunió además con el ministro de Exteriores tunecino, Othman Al-Jaradi, y el nuevo primer ministro, Hichem Michichi, en el poder desde el pasado 2 de septiembre, con el que intercambió experiencias sobre la lucha contra el coronavirus.

Los cerca de mil kilómetros de frontera entre Túnez y Argelia permanecen cerrados desde mediados de marzo debido a la crisis sanitaria que obligó a ambos países a imponer un confinamiento total. El pasado viernes, el departamento tunecino de Sanidad anunció medidas "especiales" para retomar la reapertura progresiva, sin dar más detalles al respecto.

Por su parte, Boukadoum señaló su intención de salir del "esquema clásico" de las relaciones bilaterales y defendió una "nueva visión" de la diplomacia. En el caso del conflicto libio, el responsable apostó por coordinar una estrategia común para buscar una vía política, lejos de la injerencia extranjera y basada en el dialogo interlibio "constructivo" con el objetivo de preservar su seguridad nacional, su unidad y su soberanía.

Este encuentro coincide con la reunión entre los representantes de los dos Gobiernos rivales de Libia en la localidad egipcia de Hurgada (sur), en el marco de la Comisión Militar 5+5, uno de los tres mecanismos que Naciones Unidas impulsó a principios de 2020 para abordar los diferentes aspectos del conflicto: el militar, el político y el económico.

Un cara a cara entre los representantes de las autoridades de Trípoli (oeste), que cuentan con el respaldo de la ONU, y de Tobruk (este), cuyas fuerzas armadas están lideradas por el potente mariscal Jalifa Hafter.

El 21 de agosto las partes declararon un alto el fuego y desde entonces representantes de ambos bandos se han reunido en Marruecos y en Suiza para avanzar en el proceso de paz auspiciado por la ONU, que había permanecido estancado.