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El vicepresidente venezolano, Jorge Arreaza, se dijo hoy "impactado" con el hallazgo de explosivos, una cárcel clandestina y otras pruebas de la existencia de lo que llamó "paramilitarismo puro" en una faja de la frontera con Colombia cerrada por orden del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

"Esto nos ha impactado" y "es una realidad que habla por sí sola y que demuestra cómo el capitalismo paramilitar de la ultraderecha colombiana ha tratado de hacerse del territorio venezolano", subrayó Arreaza desde San Antonio, localidad del estado Táchira (oeste).

La segunda autoridad del Gobierno llegó hoy a Táchira en compañía de los titulares de las vicepresidencias Social, Política y Soberanía, Seguridad Alimentaria, Planificación y Economía y Finanzas para evaluar la ejecución del estado de excepción durante 60 días prorrogables, decretado este viernes por Maduro.

El jefe del Estado también ese día amplió por tiempo indefinido el cierre de la frontera que decretó el miércoles por 72 horas en ese estado, el más pequeño de los cuatro con territorios limítrofes con Colombia, que inicialmente debió reabrirse hoy.

En una transmisión de la televisión estatal desde la localidad La Invasión, una explanada de unas 2.000 viviendas levantadas a 300 metros de la frontera y donde más de 2.500 soldados y policías seguían con los allanamientos iniciados la víspera, Arreaza mostró la cárcel subterránea, probablemente para esconder a secuestrados.

También mostró explosivos con sus detonantes, dinero venezolano en efectivo, armas, precursores químicos y vestimentas de grupos paramilitares colombianos, entre ellas unas con insignias donde se lee "Los Alacranes Rojos" y "Contraguerrilla".

"Todos sabemos cuál es la realidad de la República de Colombia que tanto queremos", país afectado por una "perversión social donde el narcotráfico y otros intereses gobernaban la economía y así han querido hacerlo (también) en Venezuela", sostuvo Arreaza.

Se trata, añadió, de un conflicto que "nada tienen que ver con la realidad venezolana", pero que "ya ha traspasado la frontera".

"Pero el paramilitarismo no va a poder tomar el territorio venezolano, esté o no esté la oposición de la derecha venezolana con las decisiones del pueblo", añadió en alusión al rechazo que ha recibido la decisión de Maduro de mantener cerrada la frontera hasta que ambas naciones definan un nuevo régimen de tránsito de personas y productos.

Se ha comenzado por Táchira para "limpiar de paramilitarismo colombiano" a Venezuela, pero ese empeño proseguirá en los otros estados fronterizos (Zulia, Apure y Amazonas), porque "el territorio socialista de paz de Venezuela no tiene por qué sufrir lo que sucede en Colombia", insistió el vicepresidente.

En la zona también se descubrió "un burdel con más de 500 mujeres de ambas nacionalidades explotadas por paramilitares", destacó sin actualizar cifras sobre deportados indocumentados.

El gobernador del Táchira, José Vielma Mora, que el sábado informó de 185 colombianos indocumentados deportados y 8 detenidos acusados de ser paramilitares de la banda "Los Urabeños", dio cuenta poco después de que ya sumaban 791 los colombianos deportados.

Fueron entregados al Consulado General de Colombia, "como manda la ley, sin atropellos, sin humillaciones, sin torturas", cuyos funcionarios los trasladaron a su país en unos autobuses desde "unas carpas con sillas, agua potable, alimentos" dispuestos por las autoridades venezolanas, reveló Vielma Mora a la televisión estatal.

"Pero hay voces que mienten (...), que quieren trastocar esta gran misión por la paz, por la vida y por el bienestar" y aseguran que han sido expulsado del país padres sin sus hijos, añadió.

"Eso es falso" y a quienes sí han sido enviados a Colombia "les preservamos la vida, porque estamos sacando a las familias de un sector dominado por paramilitares colombianos (...), donde había un ciclo del terror, esclavitud, servidumbre, explotación sexual, proxenetas y todos los males del mundo concentrados allí", añadió.

El general de división Temístocles Morantes Torres, jefe militar del Táchira, confirmó en la misma transmisión televisada que la operación militar y policial con más de 2.500 miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y cuerpos de seguridad, con el apoyo de blindados, se mantenía en la zona "casa por casa".

Según informó hoy el Ministerio del Interior de Colombia, un total de 394 ciudadanos colombianos, de los cuales 42 son menores de edad, han sido deportados por Venezuela en los últimos dos días.