EFENaciones Unidas

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, calificó este lunes de injusta la estructura del Consejo de Seguridad, el máximo órgano de Naciones Unidas, e instó a su reforma, durante su intervención en la cumbre por el 75 aniversario de la creación de la ONU.

"Debemos, en primer lugar, reformar el Consejo de Seguridad. Un Consejo con una estructura que deja la vida de 7.000 millones de personas a merced de cinco países no es justo ni tampoco es sostenible", dijo Erdogan en una intervención grabada.

El presidente turco se refería al derecho a veto que poseen en dicho órgano Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido y con el que pueden bloquear cualquier resolución a pesar de los apoyos con los que pueda contar.

En este sentido, subrayó que "a pesar de los ideales que ha establecido, el sistema de Naciones Unidas no puede prevenir los conflictos ni detener los que ya han comenzado" y calificó "a la codicia excesiva, al egoísmo y a la monopolización del poder, así como al deseo de continuar el colonialismo (...) como los mayores obstáculos para la distribución de la justicia en el sistema global".

El presidente turco, que ha sido acusado él mismo de intentar amplificar su influencia en Oriente Medio y el norte de África con su participación en conflictos armados como el sirio y o el libio, insistió en que es necesaria una nueva "arquitectura" del Consejo de Seguridad, que se caracterice por una transparencia democrática, que responda por sus acciones, que sea efectiva y que se base en una "representación equitativa".

"Más que un opción para la humanidad (esta reforma) se ha convertido en una necesidad", dijo el presidente de Turquía.

En su discurso, también aprovechó para mostrar su satisfacción y orgullo por la elección como presidente de la Asamblea General de su compatriota, el diplomático Volkan Bozkir, quien defendió que es momento de respaldar a la ONU y dotarla de los recursos que necesita.

"Ninguna otra organización da a la gente tanta esperanza", dijo Bozkir durante la ceremonia inaugural de la cumbre, que se celebra siguiendo una estructura semipresencial, en la que los representantes permanentes de los distintos países presentan en la Asamblea General los discursos grabados de sus jefes de Estados o de Gobierno.