EFEBruselas

España se ha sumado este jueves al nuevo consenso europeo sobre el "brexit" que, como ha subrayado el Gobierno, "no es incompatible" con sus intereses nacionales, mantiene intacto su derecho de veto sobre Gibraltar y ofrece garantías para la futura relación entre la UE y el Reino Unido.

"Los 27 hemos aprobado el acuerdo con Reino Unido, una nueva oportunidad para que el 'brexit' se produzca de forma ordenada. Aunque desde el Gobierno de España trabajamos para que así sea, estamos preparados para afrontar cualquier tipo de 'brexit'", dijo el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tras alcanzarse el consenso en el Consejo Europeo de hoy.

Con este mensaje en las redes sociales -no hizo declaraciones a los medios a su llegada- Sánchez valoró el consenso alcanzado entre los Veintisiete y el Reino Unido, que como recalcan en el Gobierno español es "muy satisfactorio" y da una nueva oportunidad a que la salida británica no sea abrupta.

Un acuerdo que, en cualquier caso, tiene que ser ratificado este sábado en Londres por el Parlamento británico, como han recordado en el Gobierno español.

España pone en valor que el nuevo acuerdo no cuenta con nada que sea "incompatible" con los intereses nacionales y porque resuelve "correctamente" cuestiones que le preocupaban referentes a la integridad del mercado único y el IVA, dicen fuentes del Gobierno.

Recuerdan asimismo que nada cambia en lo referente a Gibraltar. El acuerdo no incluye ninguna referencia adicional al estatus de Gibraltar, por lo que España seguirá manteniendo el derecho a veto sobre cualquier negociación futura en relación a este territorio.

España entiende que con el nuevo acuerdo no ha habido ningún cambio sustancial salvo la salvaguarda irlandesa y por eso considera que "nadie ha renunciado realmente a nada", según las mismas fuentes.

Por otro lado, defiende que tiene que haber "confianza" mutua entre las normas aduaneras acordadas, por las que Irlanda del Norte hará los controles de entrada de mercancías en lugar de hacerse en la frontera entre este territorio y la República de Irlanda.

Pedro Sánchez participa en este Consejo Europeo en un momento delicado para España tras la sentencia del "procés" por la que han sido condenados a entre nueve y trece años los principales dirigentes independentistas procesados en este caso, y que ha provocado fuertes protestas y disturbios en Cataluña.

Precisamente, el presidente del Gobierno español no ha estado en las reuniones previas al Consejo y ha llegado directamente a la cumbre tras participar en Madrid por la mañana en la reunión de coordinación de la situación en Cataluña.

Y Cataluña se ha colado en algunas de las conversaciones informales que Pedro Sánchez ha mantenido con sus colegas europeos antes de comenzar formalmente el Consejo.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez asegura que "no hay nadie intranquilo" entre los gobiernos de la UE sobre la tensión en las calles tras la sentencia del "procés", como tampoco ve necesario pedir la solidaridad o el apoyo de los Veintiocho porque "está claro" que están "garantizados".

Así lo han subrayado fuentes del Gobierno que recalcan que la cuestión catalana "no es un tema nuevo" y las declaraciones que a lo largo de esta semana han hecho ministros y otros responsables gubernamentales de países como Francia, Alemania, Reino Unido o Portugal en estos últimos días dejan claro su "respaldo" a la Constitución española y a la "integridad territorial".

Para el Ejecutivo, incluso, el tema catalán se entiende como un "problema interno" en el que los demás no se inmiscuyen.

Y ante las imágenes de los disturbios en las calles de Barcelona y otras ciudades recalcan que también "ardió" París -con las protestas de los 'chalecos amarillos'- y otras urbes europeas como Hamburgo o Génova y en esas ocasiones no se llamó al Gobierno de cada país para pedir explicaciones.

Sánchez no tiene intención de adelantar su regreso y estará en principio hasta el final de esta cumbre en la que quedan cuestiones por discutir, como el futuro marco plurianual europeo.

El presidente del Gobierno en funciones ya hablado de este asunto con el primer ministro de Finlandia y presidente de turno de la UE, Antti Rinne, en un encuentro bilateral en el que Sánchez ha defendido un presupuesto europeo en el que sigan siendo relevantes las políticas de cohesión como la Política Agraria Común (PAC) y los fondos destinados a lograr dicha cohesión entre los países de la UE.

Finlandia presentó el pasado martes en un Consejo de Asuntos generales una propuesta del marco negociador para el próximo presupuesto europeo que no logró el apoyo de los Veintisiete y que a España no le gusta porque no refleja, creen en el Ejecutivo, la importancia de estas políticas.

Por eso Sánchez expuso a Rinne sus argumentos, aunque también defendió que nuevas prioridades como la digitalización, la política migratoria y la lucha contra el cambio climático tengan sus capítulos presupuestarios.

Patricia de Arce