EFEHelsinki

El Gobierno de Finlandia declaró hoy el estado de excepción en todo el país ante el fuerte repunte de contagios por covid-19 y presentó en el Eduskunta (Parlamento) una propuesta de ley para cerrar los bares y restaurantes durante tres semanas.

Esta medida excepcional, anunciada el pasado viernes, cuenta con el respaldo del presidente finés, Sauli Niinistö, y permitirá al Ejecutivo aplicar restricciones temporales sobre ciertos derechos constitucionales para contener la pandemia.

"La situación epidemiológica es grave y está empeorando. Por ello el Gobierno considera necesario reducir los contactos físicos a través de todas las medidas a nuestra disposición, además de las ya implementadas", afirmó en rueda de prensa la primera ministra, Sanna Marin.

El objetivo del gobierno es aprobar la propuesta de ley en sede parlamentaria en los próximos días para clausurar los locales de restauración durante tres semanas a partir del lunes 8 marzo.

El cierre de bares y restaurantes no afectará a las regiones con una situación epidemiológica más leve, aunque actualmente sólo cuatro de los 21 distritos hospitalarios de Finlandia tienen un índice tan bajo de contagios como para librarse de esta medida.

Las nuevas restricciones afectarán también a la educación, que pasará a realizarse temporalmente a distancia en todos los niveles de enseñanza, excepto en preescolar y en los seis primeros cursos de primaria.

El Ejecutivo resaltó en un comunicado que el número de infecciones causadas por las nuevas variantes del virus ha aumentado claramente en febrero, lo que puede acelerar aún más la pandemia y ejercer una presión significativa sobre los hospitales y los cuidados intensivos.

Según las autoridades sanitarias finlandesas, alrededor de tres de cada cuatro nuevos contagios en el país nórdico son causados por la cepa británica del virus Sars-CoV-2.

Aunque Finlandia se mantiene como uno de los países menos afectados por la pandemia en Europa, su incidencia acumulada se ha duplicado desde principios de enero, hasta situarse en 133,6 casos por cada 100.000 habitantes.