EFEBerlín

Alemania y Francia reiteraron hoy en Berlín su llamamiento a la "desescalada" en relación a la situación en Ucrania, así como su apuesta por los diversos formatos de diálogo con Rusia, en particular a través del proceso de Normandía.

El resultado de dicho formato -que reúne a Berlín, París, Moscú y Kiev para implementar los acuerdos de Minsk- no se ha correspondido hasta ahora con lo esperado, declaró el presidente francés Emmanuel Macron en una rueda de prensa con el canciller alemán, Olaf Scholz, en la capital alemana.

No obstante, mostró un moderado optimismo con respecto a este proceso, que reunirá mañana, miércoles, en París a los asesores de Gobierno de los países implicados, e hizo referencia a un posible encuentro futuro de líderes que tendría lugar en Alemania.

Esto "crea una expectativa positiva y puede permitir poner de nuevo algo en marcha," aseguró Macron, quien insistió en que el formato de Normandía es el "único" que puede evitar el colapso de los esfuerzos por la paz ya que sólo en este instrumento hay "compromiso" por parte de los implicados.

Macron, que el próximo día 28 conversará por teléfono con el presidente ruso Vladimir Putin, se mostró algo más escéptico con respecto a las conversaciones que mantienen Moscú y Washington en Ginebra, dado que, aunque es "muy bueno" que se produzcan, no ha visto "resultados" todavía.

"Las conversaciones con Rusia siempre son difíciles," sentenció.

No obstante, tanto él como el canciller alemán insistieron en agotar todos los formatos existentes, entre ellos el Consejo OTAN - Rusia y el foro ofrecido por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) para tratar de lograr una "dinámica positiva".

También Scholz subrayó que es un "buen desarrollo" que, en medio de una situación "difícil", las diversas partes estén haciendo "todo lo posible" por encontrar una salida "a través de conversaciones y negociaciones".

"La única manera de resolver situaciones difíciles es usar todas las posibilidades," indicó el canciller alemán, que según dijo se "alegra" de que se haya llegado "tan lejos" en los esfuerzos por lograr el diálogo.

AGENTE DE DESEQUILIBRIO

Por otro lado, en caso de que Rusia agreda militarmente a Ucrania, las consecuencias para Moscú serán "de un coste elevado", como han repetido una y otra vez los líderes europeos en las últimas semanas.

Macron y Scholz destacaron que los miembros de la Unión Europea (UE) y sus socios de la OTAN se coordinarán para reaccionar de forma conjunta, conforme a un plan escalonado, si se produce una invasión, aunque no proporcionaron detalles al respecto.

El presidente francés usó un tono más crítico frente a Moscú que el canciller alemán - que se limitó a sus características respuestas diplomáticas-, y acusó a Rusia ser un agente de "desequilibrio".

"Hay actos de desestabilización, cada vez más frecuentes, frente a varios estados soberanos exmiembros de la Unión Soviética. Aparte de que se multiplican, tienen una base cada vez más híbrida," denunció Macron, que hizo referencia al uso de ciberataques y a las amenazas de desatar olas migratorias.

"Hoy vemos que Rusia está a punto de convertirse en un poder de desequilibro en el Cáucaso, en las fronteras de Europa y en otras regiones," afirmó, pero matizó que precisamente por ello es necesario mantener el diálogo "para evitar malentendidos".

NO AL ENVÍO DE ARMAS

Por su parte, el canciller Scholz reiteró una vez más su negativa a enviar armas a Ucrania, tal y como ha solicitado en varias ocasiones Kiev y se justificó de nuevo con las circunstancias históricas de Alemania y en "los acontecimientos de las últimas décadas".

No obstante, señaló, Berlín ha apoyado a Ucrania, también "financieramente" y seguirá haciéndolo, además de comprometerse a apoyar las perspectivas económicas de Kiev, por ejemplo en el ámbito del hidrógeno y las energías renovables.

Scholz, que ha admitido con renuencia que en caso de una agresión rusa se plantearía no autorizar la puesta en marcha del gasoducto Nord Stream 2, controlado por el gigante ruso Gazprom, destacó que además su Gobierno asume su responsabilidad para que Ucrania siga siendo país de tránsito de gas.

En los últimos días ha aumentado la presión sobre Berlín por su negativa a proporcionar armamento a Ucrania, como sí han hecho otros países de la OTAN, pero el Ejecutivo germano se escuda en que apoya a Kiev con otros medios, como la financiación de la construcción de un hospital de campaña.

"Ucrania sabe que puede fiarse de Alemania," afirmó Scholz.