EFEBamako

El Gobierno de Mali confirmó la muerte de cinco soldados y dos terroristas en el ataque yihadista perpetrado hoy en un hotel en Mopti (centro del país) y donde se aloja parte del personal de la misión de la ONU.

En un comunicado, el Gobierno maliense indicó que además han resultado heridos dos militares en el ataque contra el Hotel Byblos, que se encuentra en barrio residencial de Sévaré, en la periferia de Mopti.

Las autoridades señalaron que siete terroristas han sido arrestados.

Fuentes gubernamentales indicaron a Efe que uno de los atacantes tenía un cinturón explosivo que no pudo accionar porque fue abatido a la entrada del hotel.

Por otra parte, fuentes de seguridad malienses informaron a Efe de que los terroristas pueden haber tomado varios rehenes extranjeros, aunque uno de ellos consiguió escapar.

Estas fuentes no pudieron concretar la identidad de esta persona, que, según otras versiones, podría tratarse de un ciudadano ucraniano.

Fuentes locales en Mopti dijeron que hay asimismo dos sudafricanos secuestrados, extremo que no ha sido oficialmente confirmado.

Tanto fuentes de seguridad como de la Minusma contactadas por Efe han señalado que el ataque estaba dirigido a los "numerosos" ciudadanos extranjeros que se encontraban en el hotel y los albergues de alrededor.

Un grupo de desconocidos llegó al parecer discretamente durante la noche y atacó el hotel a primera hora de la mañana, causando momentos de pánico en la población, lo que hizo que todos los comercios cerrasen sus puertas y los vecinos se atrincherasen en sus casas.

Las Fuerzas Armadas Malienses, que tienen un campamento Sevaré, se desplazaron hasta la zona del ataque y junto a unidades de la Gendarmería se enfrentaron a tiros con los agresores.

Después, registraron todas las casas de la ciudad, mientras los ciudadanos permanecían en ellas sin salir a pesar de ser viernes, día en el que las calles están llenas de personas que acuden a la mezquita a rezar.

Mientras tanto, helicópteros de la Minusma y de la operación francesa "Barkhane" sobrevolaron la ciudad en busca de los atacantes, supuestamente yihadistas aunque no hay todavía reivindicación de los hechos.

Fuentes policiales apuntan como posibles autores a los seguidores de Amadou Kouffa, un yihadista local próximo a los grupos Ansar al Din y Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

Mopti se encuentra en la región de Mali fronteriza entre la zona más fértil del río Níger y los paisajes desérticos sahelianos, y es conocida por albergar numerosos centros de estudios islámicos, entre cuyos alumnos hay ciertas simpatías por los grupos salafistas.

Un responsable municipal de la ciudad de Sevaré acusó a las autoridades malienses de "negligencia" porque según él se sabe que muchos de los estudiantes están muy radicalizados y deberían ser vigilados más estrechamente.

El último atentado que tuvo como objetivo laro ciudadanos extranjeros en Mali fue el pasado mes de marzo contra un restaurante en Bamako que causó cinco muertos, dos de ellos europeos.

Aquel acto terrorista fue reivindicado por Mojtar Bel Mojtar, que lideraba el grupo "La brigada de los hombres del turbante" (Katiba el Mulethemun), una escisión de AQMI.

A pesar de que el Gobierno maliense y los rebeldes tuareg firmaron en junio un acuerdo de paz, se mantiene abierto el conflicto con los grupos yihadistas y el 10 de julio se decretó la máxima alerta en el país ante los riesgos de un atentado de ese signo.

Además de reforzar la seguridad en los lugares de culto y los mercados, los trabajadores de legaciones diplomáticas o de agencias de la ONU recibieron mensajes para extremar las precauciones y limitar sus movimientos.

Idrissa Diakité