EFEAtenas

Grecia ha endurecido aún mas la situación de los refugiados y para descongestionar los abarrotados campos en las islas ha limitado drásticamente el periodo de estancia de los asilados en los centros de acogida, viviendas y hoteles oficiales.

El Parlamento griego aprobó al filo de la medianoche del jueves una enmienda a la ley de asilo de 2015, que contempla limitar de seis meses a 30 días el tiempo máximo que pueden pasar en una vivienda pública las personas a las que ya se les ha otorgado el estatus de asilado.

Con esta medida pretende crear espacio para acelerar los traslados de las islas, donde campos como el de Moria en Lesbos albergan a más de 20.000 personas.

"Para finales del primer trimestre de 2020, 10.000 migrantes y refugiados habrán abandonado las islas", prometió el ministro de Migración, Notis Mitarakis, durante el debate.

Según los datos oficiales publicados esta semana, en lo que va de año han sido trasladadas 6.174 personas, 984 personas más de las que llegaron a las islas.

El Parlamento, donde la conservadora Nueva Democracia tiene la mayoría absoluta, aprobó además reducir los subsidios económicos a las personas que disfrutan de protección internacional, si bien no se especificó la cuantía que percibirán.

Asimismo, decidió alargar de tres a siete años el periodo de espera para poder solicitar la nacionalidad griega.

Estas medidas se enmarcan en la línea disuasoria que lleva siguiendo el Ejecutivo desde hace meses.

La última vuelta de tuerca aprobada tras la suspensión de facto por parte de Turquía del acuerdo migratorio con la Unión Europea fue suspender el derecho de asilo durante un mes.

Las personas que han llegado desde el pasado día 1 no tendrán por tanto derecho a solicitar protección internacional y además serán devueltas a sus países de origen a la mayor brevedad.

El cómo se producirán las deportaciones sigue siendo el gran interrogante, ya que algunos países de origen como Pakistán o Afganistán no aceptan este tipo de devoluciones.