EFENairobi

El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, decretó hoy una "amnistía general" para todos los presos políticos.

En un decreto publicado por la Oficina de Información y Prensa del país, el Gobierno "concede la amnistía general en la República de Guinea Ecuatorial a todos los penados por delitos políticos y que se encontrasen en un proceso judicial por los mismos delitos".

"Se otorga la Amnistía Total a todos los ciudadanos condenados por los tribunales de justicia de Guinea Ecuatorial, por delitos políticos en el ejercicio de sus actividades, estén o no cumpliendo las penas correspondientes, y a quienes estuviesen en curso en un proceso de incoación de expediente que constituyese un obstáculo para el ejercicio de las actividades políticas", explica Obiang.

La medida es muy significativa, dado que Obiang dirige el país desde 1979, cuando derrocó en un golpe militar a su tío Francisco Macías, con un régimen considerado como uno de los más represivos del mundo.

El presidente firmó hoy el decreto después de convocar hace unas tres semanas para este mes de julio una mesa de diálogo político en la que podían participar los activistas políticos exiliados y los partidos no legalizados.

En el decreto, el jefe de Estado indicó hoy que ese diálogo nacional "tendrá lugar en Malabo, del 16 al 21 del presente mes de julio".

Ese diálogo, precisó, ocurrirá "entre el Gobierno y los partidos políticos legalizados, actores y activistas políticos del interior y de la diáspora, sociedad civil y confesiones religiosas, en el marco del Pacto Nacional Vinculante, sin limitaciones impuestas por una pena o sentencia judicial ni otro impedimento coactivo".

Por eso, añade Obiang, "se hace necesario otorgar una amnistía total a quienes por sentencia firme estuviesen privados de libertad o impedidos de ejercer sus derechos políticos en el país".

La oposición, tanto dentro como fuera del país, había exigido una amnistía como uno de los requisitos para poder entablar un diálogo nacional.

Desde su independencia de España, en 1968, Guinea Ecuatorial está considerado uno de los países más represivos del mundo debido a las acusaciones de detenciones y torturas de disidentes y a las denuncias de repetidos fraudes electorales por parte de la oposición y de la comunidad internacional.

La tensión se disparó en el pequeño país africano a finales de diciembre pasado como consecuencia de un supuesto golpe de Estado frustrado que denunció el Gobierno de Obiang.

El ministro ecuatoguineano de Seguridad Nacional, Nicolás Obama Nchama, afirmó que un grupo de mercenarios de Chad, Sudán y República Centroafricana entró el pasado 24 de diciembre en las ciudades ecuatoguineanas de Kie Osi, Ebebiyin, Mongomo, Bata y Malabo para atacar a Obiang.

El Gobierno de Guinea Ecuatorial acusó entonces a la "oposición radical tanto del interior como del exterior".