EFEGaza

El intercambio de fuego continuó pasadas las 20.00 GMT del lunes entre las milicias palestinas en Gaza e Israel, pese a la tregua anunciada por el movimiento islamista Hamás, mediada por Egipto, en la última escalada de tensión que originó el lanzamiento de un cohete contra una vivienda israelí.

El portavoz del movimiento islamista en Gaza, Fawzi Barhoum, anunció la tregua después de que las milicias palestinas lanzaran docenas de cohetes tras varias horas de bombardeos israelíes en respuesta al proyectil que esta mañana destruyó una vivienda e hirió a siete personas, entre ellos tres menores.

Israel responsabilizó al grupo islamista, aunque ni este ni ninguna milicia de la franja ha asumido la autoría.

El portavoz del Ministerio de Exteriores israelí, Emanuel Najshón, declinó hacer comentarios sobre el acuerdo de calma, que según medios palestinos en Gaza debía iniciarse a 20.00 GMT, y, aunque los bombardeos y el sonido de los aviones de combate israelíes disminuyeron sobre la franja, continuaron las explosiones y sonaron alarmas antiaéreas en territorio israelí.

En otras ocasiones Israel no ha confirmado la tregua pero ha accedido a mantenerla mientras lo hicieran las milicias.

"Hasta las 20.00 GMT, fueron identificados unos 30 lanzamientos desde la Franja de Gaza hacia Israel. El sistema de Defensa Cúpula de Hierro interceptó varios. La mayoría de los que no fueron interceptados cayeron en zonas abiertas", informó el Ejército.

Por su parte, el llamado Centro de Operaciones Conjunto de las Facciones Palestinas, que agrupa a las principales milicias del enclave, dijo que estaban comprometidos con la tregua siempre y cuando Israel la respetara.

Las calles de Gaza, siempre llenas de coches y transeúntes, se quedaron desiertas, y el tráfico se redujo a las sirenas de las ambulancias y de los camiones de bomberos mientras se sucedían los bombardeos israelíes, con el sonido permanente de los drones que se observaban a mucha altitud sobre el cielo de la franja.

Mientras tanto, la población gazatí, que hasta el inicio de la campaña israelí cerca de las 16.00 GMT había hecho vida casi con absoluta normalidad -aunque algunos habían optado por hacer acopio de bienes y combustible durante el día, y los niños habían sido enviados a casa desde las escuelas-, se refugió en sus hogares ante la incertidumbre de la respuesta israelí.

La tanda de bombardeos del Ejército de Israel alcanzó distintos puntos de la franja como la ciudad de Gaza, donde destruyó las oficinas del jefe político de Hamás, Ismail Haniyeh, y bombardeó dos edificios de varias plantas utilizados por los servicios de inteligencia y el brazo militar islamista, que quedaron derruidos.

El repunte de tensión puso en alerta a la población de Israel y en algunas de sus principales ciudades, como Tel Aviv, las autoridades abrieron los refugios antiaéreos a sus habitantes ante el temor de la acción de las milicias palestinas desde el enclave bajo bloqueo.

Además, el Ejército había reforzado durante el día sus tropas en el comando sur, cerrado los accesos a las zonas próximas al enclave y alertado a los residentes de acatar las órdenes de seguridad pertinentes.

Sobre las 19.00 GMT, las milicias palestinas comenzaron el lanzamiento de cohetes, tras lo que una casa quedó dañada en la región israelí de Sderot por esquirlas de misil; mientras que los bombardeos israelíes dejaron cuatro heridos, según el Ministerio de Sanidad.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció su intención de acortar su visita a Washington, donde hoy se reunió con el presidente Donald Trump, en una ceremonia en la que el estadounidense firmó un decreto reconociendo la soberanía israelí en el territorio sirio de los Altos del Golán, ocupado parcialmente por Israel desde 1967.

La escalada de hoy sigue a varios repuntes de tensión sucedidos entre Gaza e Israel de manera intermitente durante el último año, y coincide con la campaña electoral israelí para las elecciones generales que se celebrarán en dos semanas, el próximo 9 de abril.

En esta ocasión y ante el deterioro de la situación, el enviado de la ONU para Oriente Medio, Nickolay Mladenov, quien ha intervenido como mediador en escaladas anteriores, llamó la atención sobre "lo grave" del lanzamiento del proyectil y reveló los esfuerzos de Naciones Unidas y Egipto, entre otros, para evitar un empeoramiento.

Joan Mas Autonell