EFEJartum

El primer ministro de Sudán, Abdallá Hamdok, volvió el sábado a referirse a la posibilidad de que Sudán reconozca a Israel siguiendo el camino abierto por Emiratos Árabes Unidos y Baréin asegurando que una decisión como esa requiere un "diálogo social profundo" en su país.

"La normalización con Israel lleva muchos problemas y requiere un diálogo social profundo. Además, la normalización de las relaciones con Israel y la eliminación del nombre de Sudán de la lista de terrorismo no deben estar vinculadas", dijo Hamdok durante una conferencia en Jartum.

Hamdok ya trasladó al secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, el mensaje de que el Gobierno de transición que encabeza no tiene potestad para tomar una decisión de ese calado durante una visita del jefe de la Diplomacia de EEUU a Jartum el pasado día 25.

El primer ministro sudanés pidió además a Pompeo que separe ese tema de la salida del país africano de la lista de patrocinadores del terrorismo, recordándole que la tarea de las relaciones diplomáticas le corresponderá al siguiente Gobierno.

"El Gobierno de transición no tiene una autorización (...) para decidir la normalización con Israel, y este asunto se decidirá una vez que se completen las instituciones del poder transitorio", indicó entonces el portavoz del Gobierno, Faisal Saleh.

A pesar de la respuesta de Hamdok respaldada por el presidente del Consejo Soberano sudanés, Abdelfatah al Burhan, los rumores sobre un eventual reconocimiento de Sudán a Israel ha continuado en los últimos días.

Esta semana una delegación encabezada por el propio Al Burham viajó a Emiratos Árabes Unidos para conversar con representantes estadounidenses "el futuro de la paz árabe-israelí", además de la salida de Sudán de la lista negra de Washington.

Sudán se encuentra en esa lista desde 1993 por el apoyo del régimen del exdictador Omar al Bashir a figuras como el fundador de Al Qaeda, Osama bin Laden, quien residió en la nación africana durante cinco años.

Al Burhan señaló a su regreso a Jartum que mantuvo "conversaciones fructíferas con los estadounidenses en Abu Dabi respecto a la eliminación de Sudán de la lista" y el levantamiento de las sanciones que pesan sobre el país.

Sudán necesita salir de la lista para normalizar su relación con los organismos multilaterales de crédito en un momento crítico en el que atraviesa una profunda crisis económica y vive un proceso de transformación institucional tras el derrocamiento de Al Bashir en abril del año pasado.

Las especulaciones sobre la posible presión que Washington estaría haciendo para que Sudán reconozca a Israel a cambio de salir de la lista de países terroristas ha sido constante en las últimas semanas.